Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El pórtico con cabezas de león
- Las dos escaleras divergentes
- Los edificios de cinco plantas
- Los escaparates de los talleres
La historia del lugar
A finales del siglo pasado, los residentes y comerciantes abandonaban estos edificios, y los propietarios dispersos no podían pagar sus reparaciones. Las organizaciones municipales compraron la mayor parte de los locales y conservaron algunos apartamentos como vivienda social. El pórtico con cabezas de león da acceso al patio, alrededor del cual se alzan edificios de cinco plantas; desde él parten dos escaleras hacia la calle superior. Abajo vuelven a funcionar pequeñas tiendas y talleres, y el paso a través de la casa une la rue René Leynaud con la rue Burdeau.
Thiaffait es el apellido del hombre que pagó todo este conjunto. En mil ochocientos veintitrés, el notario lionés François-Félix Thiaffait compró una parcela de una antigua propiedad monástica. En la ladera aumentaba rápidamente el número de personas que vivían de la seda, y faltaba un paso peatonal directo entre la rue Vieille-Monnaie, la actual rue René Leynaud, y la rue du Commerce, la actual rue Burdeau. Thiaffait actuó como propietario inmobiliario: construía viviendas y tiendas que debían producir ingresos por alquiler y, al mismo tiempo, abría a través de su propiedad un camino corto por la ladera.
En mil ochocientos veintiséis comenzó por la entrada inferior. Para mil ochocientos veintiocho, tras el pórtico con cabezas de león ya se alzaban edificios de cinco plantas que rodeaban el patio en forma de U. Dos escaleras divergentes comunicaban el patio con la calle superior. En los apartamentos se instalaron comerciantes de seda, acabadores de tejidos, devanadores de hilos y dibujantes de motivos; la planta baja la ocuparon tenderos. Así, la casa privada de Thiaffait se convirtió también en un pasaje utilizado por todo el barrio. El apellido del propietario permaneció en él después de la muerte de su dueño.
A finales del siglo veinte, los residentes y los comerciantes abandonaban los edificios deteriorados, y los propietarios privados ya no podían hacer frente a las reparaciones. En los años noventa, organizaciones municipales compraron la mayor parte de los locales. Algunos apartamentos se conservaron como vivienda social, y las plantas bajas necesitaban una actividad capaz de atraer gente de forma constante: el pasaje está apartado de las principales calles comerciales, y las tiendas corrientes no querían arriesgarse a alquilar allí.
En mil novecientos noventa y siete, especialistas del Institut Français de la Mode propusieron ceder los talleres a jóvenes diseñadores de ropa. Tras la rehabilitación abrió aquí el Village des Créateurs: las marcas jóvenes recibían pequeños locales durante varios años, trabajaban y vendían sus productos en una misma dirección. La elección del textil se explicaba por la propia configuración de la casa: sus primeros residentes también se ganaban la vida procesando seda y comerciando con tejidos.
Cuando la organización anterior cerró en dos mil veintitrés, Pauline Gamore, fundadora de Le Textile Lab, propuso continuar este trabajo con artesanos que cosen con materiales locales y reutilizados. Su proyecto fue elegido para el nuevo centro, Passage Thiaffait, Fabrique de mode responsable. Ahora, tras el antiguo pórtico, hay tiendas, salas de trabajo y máquinas compartidas para bordar, estampar tejidos y tejer. Las escaleras siguen uniendo la rue René Leynaud con la rue Burdeau, y los locales a lo largo del patio vuelven a estar ocupados por personas cuyos ingresos dependen del tejido.
Información práctica
El paso suele considerarse un pasaje urbano abierto, pero los escaparates del Village des Créateurs siguen los horarios de cada boutique; no cuente con un horario único.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Pase con tranquilidad y tenga en cuenta que algunos locales son espacios de trabajo o viviendas. El acceso al interior de los talleres y la participación en sus programas deben acordarse por separado.
