Parada 6 de 7

Iglesia de San Miguel

Igreja de São Miguel

El interior será necesario para escuchar no solo los nombres de los maestros, sino también la disputa sobre el precio de una obra ya realizada.

10 min
Fachada de la Iglesia de San Miguel en Lisboa con azulejos azules
Henning Supertramp · CC BY 2.0; cropped/resized for app
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Mira primero a tu alrededor

En qué fijarse

  • El altar mayor dorado
  • Las figuras de los cuatro evangelistas
  • La figura del arcángel Miguel
  • Los paneles laterales y el techo de la zona del altar

La historia del lugar

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La Iglesia de San Miguel reúne la memoria de la parroquia medieval y la decoración barroca posterior. En este lugar ya se alzaba un templo dedicado al arcángel; su nombre permaneció en la Freguesia de São Miguel, el Largo de São Miguel y la Rua de São Miguel. Al fondo se ve una alta composición de madera dorada: entre las tallas se conserva Miguel, y junto a él están colocados los cuatro evangelistas. Aquí se celebra la misa principal de la parroquia, por lo que los cambios en la zona del altar afectaban al centro común de la vida eclesiástica.

En mil setecientos veintitrés, los laicos de la Hermandad del Santísimo Sacramento decidieron desmontar el altar mayor de esta iglesia. El anterior no había cumplido ni veinticinco años. La Hermandad administraba las donaciones de la Freguesia de São Miguel y era responsable de la parte del templo donde se guardaban las Sagradas Formas y se celebraba la misa. Sus miembros querían un altar nuevo, digno de la ceremonia principal de la parroquia, y contrataron al tallista Manuel de Brito.

De Brito vivía de encargos como este: cobraba por el dibujo, la talla y el trabajo de su taller. Empezó una alta estructura de madera detrás del altar, pero la dejó sin terminar y partió de pronto hacia Río de Janeiro. Los documentos no explican por qué el maestro se fue a Brasil precisamente entonces. Sí revelan otra cosa: de Brito reclamó el saldo impagado del contrato, pero la Hermandad se negó a pagarlo.

El maestro ya se encontraba al otro lado del océano, por lo que su apoderado llevó el pleito en Lisboa. La Hermandad perdía, presentaba nuevas apelaciones y volvía a negarse a saldar la deuda. La disputa terminó solo después de que amenazaran con encarcelar al presidente de la Hermandad. El dinero fue enviado a de Brito a Brasil. Allí recibió poco después el encargo del altar mayor de la iglesia de una hermandad franciscana de Río de Janeiro y trasladó a la nueva obra los recursos que había probado aquí, en Alfama.

La parroquia de Lisboa necesitaba entretanto un altar terminado. La Hermandad contrató a los tallistas Manuel Nunes y Félix Adauto da Cunha. Ellos terminaron la estructura abandonada y tallaron las figuras de los cuatro evangelistas. Los comitentes pagaron, inspeccionaron el resultado y decidieron rehacer los paneles laterales y el techo de la zona del altar. En mil setecientos veintisiete, el maestro Santos Pacheco de Lima desmontó la talla de Adauto da Cunha y la sustituyó por la suya. El dorado requirió dos años más.

El terremoto de mil setecientos cincuenta y cinco dañó las torres y el techo de la iglesia; sin embargo, se conservó una parte considerable del antiguo edificio y de la decoración dorada. El actual altar mayor sigue siendo el resultado de aquella cadena de contratos: de Brito inició la estructura central, Nunes y Adauto da Cunha llevaron el encargo hasta el final, y Pacheco retiró parte de una obra ya pagada y la talló de nuevo.

En el altar está representado el arcángel Miguel, jefe de las huestes angelicales en la tradición cristiana. Ya le estaba dedicada la iglesia medieval que se alzaba en este lugar; los documentos no han conservado quién eligió exactamente al santo patrono. El nombre de la Freguesia de São Miguel pasó al Largo de São Miguel y a la Rua de São Miguel. La figura de Miguel permaneció entre las tallas por las que un maestro litigó desde Brasil, la obra de otro fue desmontada y el presidente de los comitentes estuvo a punto de ir a prisión.

Información práctica

Tiempo en la parada10 min
Siguiente puntoCastillo de San Jorge
Entradadesde fuera

La visita exterior está disponible siempre. Una guía eclesiástica local indica de lunes a sábado de 10:00 a 18:00 y los domingos de 08:00 a 22:00, pero antes de entrar conviene comprobar el horario en la puerta o en la parroquia. Comprobado el 2026-06-29.

Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

No cuente con un acceso garantizado al interior. Si la puerta está cerrada, aproveche la parada para percibir la altura, la estrechez del barrio y la posición de la iglesia entre las casas.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Continúe subiendo hacia las murallas del castillo y el puente de piedra ante la puerta.

Parada 6 de 7Después: Castillo de San Jorge

Ruta terminada

Paseo completado

«Alfama: de Porta do Sol al Castillo de San Jorge» — 7 paradas, 2,3 km, 3 horas.

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