Parada 4 de 6

Sendero de bambú de Sagano

竹林の小径

Este punto cambiará la imagen habitual de la antigua arboleda: sobre el sendero ha crecido una nueva generación de bambú.

20 min
Bosque de bambú de Arashiyama, Kioto, Japón
Erol Ahmed · CC0 1.0 Universal (Public Domain); cropped/resized for app
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Mira primero a tu alrededor

En qué fijarse

  • Tallos altos de madake
  • Dosel verde sobre el sendero
  • Vallas trenzadas
  • Claros entre los tallos

La historia del lugar

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El sendero de tres metros de ancho atraviesa la arboleda de Nonomiya y divide dos parcelas que observaban los científicos. A ambos lados se alza el madake, un bambú japonés cuyos tallos de una misma arboleda están unidos bajo tierra por rizomas. Junto al borde del sendero se ven vallas trenzadas y, tras ellas, quedan claros entre los tallos altos.

A comienzos de los años setenta no había dosel verde sobre este sendero. Todos los tallos de ambos lados estaban secos y sin hojas. La luz solar alcanzaba el suelo, donde proliferaron kudzu, rosal silvestre y otras plantas; entrar en la propia arboleda se volvió difícil.

Aquí crecía madake, una de las especies de bambú japonés. Sus tallos están unidos bajo tierra por rizomas y pueden florecer casi al mismo tiempo. La floración pone fin a su ciclo vital: tras los tallos aéreos, muere una parte considerable del antiguo rizoma. En la arboleda de Nonomiya, este proceso comenzó aproximadamente entre mil novecientos sesenta y siete y mil novecientos sesenta y ocho. Para el otoño de mil novecientos setenta había muerto toda la masa antigua de bambú.

La muerte ocurrió poco después de que se intentara proteger Sagano. En mil novecientos sesenta y seis, los legisladores japoneses introdujeron un régimen especial de protección de paisajes históricos. En esta zona limitaron la tala de árboles y bambú. Cuando floreció el madake, salvarlo exigía lo contrario: retirar cuanto antes los tallos muertos, despejar el suelo y dar espacio para crecer a los brotes subterráneos supervivientes. Más tarde, los investigadores señalaron expresamente las restricciones de protección como una de las causas de que el cuidado de la arboleda se retrasara cuatro o cinco años.

Cuando desapareció la pared de bambú y los periódicos empezaron a escribir sobre ello, los funcionarios de Kioto recurrieron a tres especialistas forestales de la Universidad de Kioto: Masatoshi Watanabe, Shinnosuke Ueda y Koichiro Ueda. Se les encargó recuperar la arboleda de Nonomiya sin destruir los últimos rizomas capaces de regenerarse. También aquí los métodos de investigación habituales eran peligrosos: para medir el crecimiento, los científicos tenían que cortar el mismo bambú joven que intentaban salvar. En mil novecientos setenta y cinco cortaron para comprobarlo solo cuatro tallos nuevos.

Primero, en mil novecientos setenta y uno, retiraron todos los tallos muertos. A partir del año siguiente, los trabajadores segaban el kudzu, aplicaban fertilizantes, preservaban los brotes finos, más parecidos a la hierba, y en algunos lugares plantaban bambú nuevo. Estos débiles brotes produjeron rizomas jóvenes. Para mil novecientos setenta y seis, el nuevo crecimiento constituía casi toda la arboleda y, un año después, los tallos más grandes ya superaban el grosor medio del bambú que crecía aquí antes de morir.

El sendero de tres metros separaba dos parcelas cuya recuperación seguían los científicos. Aún pasa entre ellas. Ningún tallo alto que hoy crece sobre él crecía aquí antes de la floración masiva: aquel bambú fue talado por completo en mil novecientos setenta y uno. Las paredes del paso actual se alzaron a partir de la generación siguiente.

Información práctica

Tiempo en la parada20 min
Siguiente puntoVilla Okochi Sanso
Entradadesde fuera

Sendero público sin control de entradas; los lugares de pago y santuarios vecinos funcionan con sus propios horarios. Comprobado el 2026-06-30.

Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

No se estire por encima de la valla, no arañe los tallos ni se salga del sendero. Si el flujo de gente lo permite, deténgase a un lado y escuche el susurro de las hojas, el chirrido y el breve golpeteo del bambú.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Llegue al final del corredor de bambú y gire hacia la puerta de la finca.

Parada 4 de 6Después: Villa Okochi Sanso

Ruta terminada

Paseo completado

«Arashiyama: río, jardines y bambú» — 6 paradas, unos 2 km + recorridos interiores por los jardines, 3–4 horas.

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