Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El minarete sobre la entrada
- Bloques bajos de los antiguos locales
- Paso a través del bloque comercial
- Sala de oración al fondo del patio
La historia del lugar
Según un recuerdo familiar, una vez, durante la oración obligatoria, Gubaidulla Yunusov acudió a sus locales del Bazar del Heno y vio que los comerciantes no se apartaban de la mercancía. Yunusov era comerciante del primer gremio: pertenecía a la categoría mercantil más alta, poseía una fábrica de jabón y dos curtidurías, e incluso enviaba mercancías a China. Aquellas personas eran sus compradores, socios y vecinos. No podía persuadirlos de que abandonaran el bazar para la oración colectiva, así que decidió levantar una mezquita en pleno corazón de las hileras comerciales.
Para ello, Yunusov compró un terreno con una historia de fracaso anterior. En mil ochocientos quince, la viuda de comerciante Gabida Kitaeva intentó construir aquí una mezquita de piedra. Al principio, el gobierno provincial autorizó la construcción, pero las autoridades eclesiásticas se opusieron: cerca se alzaba la iglesia de los Cuatro Evangelistas y, en opinión de los clérigos, la llamada del muecín a la oración podía interferir en el culto cristiano. Revocaron el permiso y ordenaron a Kitaeva que buscara otro lugar. Fue precisamente esta tierra la que Yunusov adquirió más tarde.
Él mismo no llegó a ver la mezquita. Gubaidulla murió en diciembre de mil ochocientos cuarenta y dos y dejó en testamento a sus hijos Ibrahim e Iskhak que llevaran la empresa a término. Los hermanos empezaron por los cimientos en el patio, junto a los locales familiares. En las zanjas afloró agua. El arquitecto propuso colocar una plataforma de madera y, sobre ella, piedras de granito. Iskhak dijo después que un solo cimiento de ese tipo habría costado lo suficiente para varias mezquitas corrientes. Luego el arzobispo se enteró de la obra y la policía la detuvo. Los hermanos ya habían invertido en los cimientos; abandonarlos significaba perder dinero e incumplir la voluntad de su padre.
La salida la sugirió el programa municipal de orfanatos infantiles. Ibrahim, que entonces dirigía el autogobierno mercantil tártaro de Kazán, propuso abrir un orfanato para niños musulmanes. Los hermanos aportaron dinero para él y cedieron catorce locales comerciales: los locales se alquilaban y los ingresos se destinaban al mantenimiento de los niños. La Mezquita Nurulla fue incluida en el mismo proyecto como mezquita interna del orfanato. En los documentos figuró junto con la reforma de los locales: una sala de oración en el patio, un minarete y el paso hasta él a través del bloque comercial.
El proyecto fue aprobado en mil ochocientos cuarenta y cinco y, cuatro años después, la mezquita quedó terminada. Al principio figuraba oficialmente adscrita al orfanato, aunque allí rezaban sobre todo los vendedores y compradores del Bazar del Heno. El maestro del orfanato Sadretdin Utyashev se convirtió en imán y los viernes llevaba allí a los niños del orfanato. En mil ochocientos cincuenta y seis, la mezquita se convirtió en parroquial. El imán de la comunidad vecina se opuso porque perdía parte de los fieles y de los ingresos, pero los comerciantes obtuvieron su propia comunidad allí donde pasaban su jornada laboral.
Así surgieron los nombres «del Heno» o «del Bazar». También la llamaban por los Yunusov, la familia que dejó aquí la tierra, el dinero y los locales. El nombre «Nurulla», que significa «luz de Alá», apareció mucho más tarde: se le otorgó oficialmente en mil novecientos noventa y dos, cuando el edificio fue devuelto a la comunidad musulmana. Antes de ello, la mezquita se utilizó durante varias décadas para instituciones y viviendas, y el minarete, desmontado en mil novecientos veintinueve, tuvo que ser reconstruido.
El propio Bazar del Heno ya no existe. La sala de oración sigue en diagonal, al fondo del patio; la calle queda flanqueada por bloques bajos de los antiguos locales, y la entrada pasa bajo el minarete. Se sigue entrando en la Mezquita Nurulla por el vínculo entre comercio y oración que Ibrahim e Iskhak Yunusov hicieron constar en los documentos de construcción para cumplir el testamento de su padre.
Información práctica
Mezquita en funcionamiento; no existe un horario específico para turistas, la vista exterior es accesible desde la calle de la ciudad.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No busquen una reconstrucción literal del mercado: su escala debe reconstruirse a partir de la posición de la mezquita y de las calles circundantes. Entren solo teniendo en cuenta las normas de la comunidad.
