Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Templo de Shantipur
- Puerta de piedra cerrada
- Estela de piedra de Jaya Pratap Malla
La historia del lugar
En mil seiscientos cincuenta y ocho, los budacharyas, sacerdotes budistas, se detuvieron dentro de Shantipur ante una puerta de piedra. No se atrevieron a seguir adelante. En el valle había una grave sequía, la futura cosecha estaba amenazada y el rey de Kantipur, Jaya Pratap Malla, buscaba obtener lluvia. Para ello le propusieron sacar del santuario subterráneo una antigua mandala ritual. Los sacerdotes respondieron que no veían el camino de abajo y que no arriesgarían la vida. Entonces el rey fue solo.
La razón por la que se buscaba aquí un remedio contra la sequía la explica la leyenda de Shantikara. El Swayambhu Purana lo llama rey Prachanda Deva de Gauda: entregó el reino a su hijo, recibió la iniciación y se convirtió en maestro tántrico. Uno de los santuarios que dispuso se llamó inicialmente Akashapura, la morada del espacio. Más tarde empezó a relacionarse con el nombre de Shantikara y a llamarse Shantipur, «morada de la paz». Según la creencia de los budistas locales, el maestro se recluyó bajo el templo en una profunda absorción meditativa y continúa allí con vida.
El propio descenso de Jaya Pratap Malla no se conoce solo por relatos tardíos. Junto a la puerta interior se alza una estela de piedra erigida por el rey, y por orden suya se elaboró un plano del camino subterráneo. Muestra cuatro niveles de Shantipur. El rey llevó consigo los elementos necesarios para el rito, pescado, soja negra y leche de vaca. Tras la puerta de piedra, según dice el plano, unos murciélagos enormes intentaban apagar su lámpara, unos espíritus hambrientos le agarraban de la ropa y tuvo que apaciguar a las serpientes con leche. Los espíritus y las serpientes pertenecen al relato tántrico del viaje; la inscripción acredita otra cosa: el rey declaró efectivamente que entró aquí para realizar un rito de invocación de la lluvia.
En la sala subterránea central encontró, según la leyenda, a Shantikara: estaba sentado en meditación, vivo, aunque apenas quedaba carne en su cuerpo. El maestro explicó al rey qué debía hacer y le entregó la mandala de los nagas, seres serpentinos vinculados al agua. Según se creía, había sido trazada con la sangre de ocho reyes naga. Junto con ella, Jaya Pratap Malla sacó el texto del Sutra Mahamegha, «Sutra de la gran nube», para exponer los objetos sagrados a la luz del sol.
Arriba, el séquito esperó tres horas sin saber si el rey regresaría. Regresó, cayó la lluvia y la cosecha de aquel año, según el mismo relato, fue abundante. Después, la mandala fue llevada de nuevo bajo el templo.
Tras la actual puerta cerrada comienza la parte ritual interior de Shantipur. No se permite la entrada a personas ajenas; los budacharyas iniciados conservan el acceso. Junto a la puerta sigue estando la estela de Jaya Pratap Malla: el testimonio de un hombre que en cierta ocasión ordenó abrir el pasaje al que sus sacerdotes no aceptaron entrar.
Información práctica
Santuario cerrado; la visita habitual es solo desde fuera. Comprobado en las fuentes el 2026-06-28.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No planifique una visita del interior ni intente mirar dentro; esta parada se escucha desde fuera.
