Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Árbol de yamamomo
- Techo de ciprés
- Mamparas pintadas
- Curso de agua sinuoso
La historia del lugar
De la residencia Nomura se conservan aquí la parcela, una parte del jardín, árboles antiguos y un curso de agua sinuoso. Las habitaciones por las que hoy pasan los visitantes pertenecían a otra familia y estaban en otra ciudad. El museo actual se ensambló con las partes supervivientes de dos casas.
En mil quinientos ochenta y tres, Nomura Denbei Nobusada llegó a Kanazawa siguiendo a su señor, Maeda Toshiie. Denbei era su vasallo personal y quería afianzarse en su nuevo servicio. Más tarde, los jefes de la familia encabezaban la escolta a caballo de los Maeda y se convertían en bugyō, funcionarios a quienes se encomendaban asuntos concretos del Principado de Kaga.
Los Nomura vivían de una renta calculada en arroz. Su asignación aumentó de mil a mil doscientos koku; se consideraba que un koku bastaba para alimentar a un adulto durante un año. La familia podía mantener a sus propios sirvientes y recibió aquí una parcela de unas tres mil trescientas metros cuadrados. El tamaño del jardín era consecuencia del cargo y de la asignación.
El propio Denbei procedía de Owari. En la nueva parcela intentó aclimatar árboles de su tierra natal. La mayoría no resistió el clima de Kanazawa. Sobrevivió un yamamomo, un árbol frutal perenne que ahora tiene más de cuatrocientos años. Crecía aquí mientras los descendientes de Denbei ocupaban, generación tras generación, cargos al servicio de los Maeda.
En mil ochocientos setenta y uno se abolieron los principados. Junto con los cargos desapareció la asignación en arroz que sostenía la hacienda de los Nomura. La casa fue desmontada, una parte del terreno se convirtió en huerto y el resto se vendió gradualmente. De la gran propiedad quedaron un fragmento del jardín, el curso de agua y varios árboles antiguos.
En mil novecientos cuarenta y uno, el nuevo propietario de la parcela decidió restaurar el jardín y trasladó aquí una parte de la casa de Kubo Hikobei. Kubo era un rico armador de Hashidate; sus barcos mercantes navegaban a lo largo de la costa del mar de Japón. En la década de mil ochocientos cuarenta construyó salas especiales para recibir a su príncipe. Entre ellas había una sala de audiencias y el jōdan-no-ma, una estancia con un lugar de honor para el huésped de más alto rango. Para el techo se utilizó ciprés japonés; para los acabados, palo de rosa y ébano, y unos pintores al servicio de la casa principesca decoraron las mamparas correderas.
La parte principal de la casa de Kubo fue llevada entonces a otro lugar; más tarde se volvió a ensamblar en la Ciudad de Kaga. A Kanazawa llegó el ala de recepción. Se unió al jardín Nomura y arriba se dispuso una sala de té donde ahora se sirve matcha.
Tras las mamparas correderas de la sala de Kubo se ve el yamamomo de Denbei. El techo de ciprés estaba destinado a recibir al príncipe en Hashidate; el árbol crecía en la parcela de un vasallo en Kanazawa. No fue hasta mil novecientos cuarenta y uno cuando ambos quedaron reunidos en una misma casa.
Información práctica
8:30–17:30; de octubre a marzo hasta las 16:30. Cerrado el 26–27 de diciembre y el 1–2 de enero; entrada para adultos 550 yenes.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El interior se visita por separado; en las habitaciones estrechas y junto al jardín, no obstaculice la vista de otros visitantes. Recuerde que el edificio fue trasladado aquí más tarde: ante usted hay un entorno histórico ensamblado, no una residencia familiar intacta.
