Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Minarete octogonal
- Placa sobre la entrada sur
- Columnas de madera con motivos vegetales
La historia del lugar
Bajo las bóvedas de la sala de oración se extienden arcadas de madera, y las columnas con motivos vegetales las sostienen sobre el suelo. Aquí se enseñaba el derecho shafií, por eso la mezquita quedó asociada al nombre del jurista, aunque no hay pruebas de que llegara a Yeda. A su alrededor funcionaron en otro tiempo casas y tiendas cuyos ingresos debían pagar las reparaciones y las necesidades cotidianas. El minarete octogonal procede de un edificio anterior y sobrevivió a su reconstrucción.
En mil quinientos treinta y tres llegó a Yeda el comerciante indio Muhammad Ali. Ganaba dinero con el comercio de larga distancia, pero no trajo aquí mercancías para vender: dinero reunido entre varios visires indios y columnas de madera transportadas desde India a través de Yemen. El comerciante se proponía reconstruir la antigua mezquita de la ciudad.
Su historia temprana no está del todo clara. La tradición local atribuye la fundación de la mezquita a la época del califa Omar ibn al-Jattab, pero es posible seguir con mayor fiabilidad un edificio levantado aquí en el siglo decimotercero. En tiempos de Muhammad Ali ya necesitaba una reconstrucción completa. El comerciante desmontó las estancias anteriores y las reconstruyó, conservando el antiguo minarete octogonal. Carpinteros indios tallaron motivos vegetales en las columnas que había traído; estos soportes formaron las arcadas interiores de la sala de oración.
Muhammad Ali también se ocupó de cómo se mantendría la mezquita después de su partida. Construyó casas y tiendas a su alrededor y las incorporó a un waqf: un patrimonio cuyos ingresos estaban destinados a los gastos permanentes de la mezquita. Los arrendatarios comerciarían, los residentes pagarían por las casas y los responsables recibirían dinero para reparaciones y necesidades cotidianas sin una nueva recaudación de donativos.
Tras la muerte del comerciante, su hija declaró estas casas y tiendas propiedad familiar. Las fuentes no han conservado sus argumentos, pero informan del resultado: los bienes le fueron entregados. La hija recibió los inmuebles y la mezquita perdió los ingresos permanentes previstos por su padre. Por eso el proyecto del comerciante se conservó solo a medias: el edificio que construyó permaneció, pero el sistema de mantenimiento que creó se desintegró.
El nombre Al-Shafi'i se refiere a otra persona. Muhammad ibn Idris al-Shafi'i fue un jurista musulmán de los siglos octavo y noveno; sus discípulos crearon una de las cuatro principales escuelas del derecho suní. No hay pruebas de que estuviera en esta mezquita. Recibió su nombre en su honor porque aquí se enseñaba la doctrina shafií. Su nombre anterior era Al-Jami al-Atiq, la Antigua Mezquita Congregacional. Tras la última gran restauración, volvió a abrirse para la oración en dos mil quince, y nunca llegó a convertirse en un monumento museístico.
Sobre la entrada sur se conserva una placa con el nombre de Muhammad Ali y la fecha: mil quinientos treinta y ocho. Tras la entrada se alzan las columnas indias que trajo, y junto a ellas se eleva el minarete, la única parte importante de la antigua mezquita que el comerciante no reconstruyó.
Información práctica
Accesible permanentemente desde el exterior; la entrada al interior depende de la hora de oración, la decisión de los responsables y las normas para los no musulmanes. No hay horario turístico.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Este es un lugar de oración: respete el silencio, la vestimenta recatada y las normas de entrada vigentes. No moleste a los fieles para observar los detalles.
