Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Muros de hierro
- Chapitel alto
- Piedra del altar
- Tumba de Ilarion en el patio
La historia del lugar
El tres de abril de mil ochocientos sesenta, el obispo búlgaro Ilarion Makariopolski celebró aquí la liturgia pascual. El actual edificio de hierro aún no existía: en esta parcela se alzaba una pequeña iglesia de madera. En el momento prescrito, Ilarion omitió deliberadamente el nombre del Patriarca de Constantinopla y conmemoró a todos los obispos ortodoxos.
En la liturgia, esa conmemoración expresa subordinación: el sacerdote nombra a quien reconoce como su jefe eclesiástico. Ilarion buscaba una jerarquía búlgara propia, por lo que los feligreses entendieron la omisión sin necesidad de explicaciones. Apoyaron en voz alta al obispo y, al día siguiente, la comunidad entregó al gobierno otomano una petición para obtener una iglesia independiente, con cerca de mil firmas.
Hasta entonces, los búlgaros ortodoxos del Imperio otomano formaban una misma comunidad religiosa con los griegos y otros pueblos ortodoxos. La dirigía el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Las parroquias búlgaras exigían obispos elegidos por los fieles, oficios religiosos en una lengua que estos entendieran y una manutención del clero fijada de antemano. Las negociaciones terminaron con una negativa. Entonces Ilarion trasladó la disputa a la liturgia, donde un nombre no pronunciado sustituyó otra petición.
Conocía bien las consecuencias. Por sus anteriores apelaciones al gobierno del sultán, Ilarion ya había pasado cerca de cinco años recluido en un monasterio del Monte Athos. Había recibido la dignidad episcopal y el derecho a dirigir la comunidad de aquí con el consentimiento de aquel mismo Patriarcado contra el que se pronunció. El patriarca exigió para él un castigo civil, pero los funcionarios otomanos no cumplieron esa exigencia. En mil ochocientos sesenta y uno, Ilarion fue, no obstante, privado de su dignidad y enviado de nuevo al Monte Athos. Permaneció exiliado hasta mil ochocientos sesenta y cuatro.
Las comunidades búlgaras de otras ciudades repitieron su acto. Diez años después, un firman del sultán instituyó el Exarcado búlgaro, una administración eclesiástica independiente con sede en Constantinopla. El firman se leyó aquí por primera vez. Ilarion, ya de regreso, entró en el primer sínodo del exarcado y, en mil ochocientos setenta y dos, se convirtió en metropolitano de Tarnovo.
La iglesia de madera apareció gracias a Stefan Bogoridi, dignatario otomano de origen búlgaro. En mil ochocientos cuarenta y nueve entregó a la comunidad su propia parcela y su casa en la orilla del Cuerno de Oro. La casa fue transformada en templo y dedicada al primer mártir cristiano, el archidiácono Esteban, patrón celestial del donante. Así, el nombre conserva tanto el del santo como el recuerdo del hombre que proporcionó a los búlgaros su primer recinto eclesiástico propio en la capital otomana.
El templo actual se ensambló con piezas de hierro fabricadas en Viena y fue consagrado en mil ochocientos noventa y ocho. De la iglesia de madera se conservó la piedra del altar. Ilarion murió en Constantinopla y fue enterrado en el patio: su tumba está junto a la iglesia que se alza en el lugar de aquella liturgia pascual.
Información práctica
Normalmente abre todos los días de 9:00–17:00; entrada libre, el horario depende de los oficios religiosos.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No confunda las superficies y barandillas metálicas con elementos decorativos sobre los que pueda apoyarse o trepar. Si se celebra un oficio, recorra el interior en silencio o quédese en el patio.
