Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Grandes acuarios
- Paneles transparentes de los acuarios
- Focas del Baikal
- Peces y esponjas
La historia del lugar
En mil novecientos noventa y tres, el Instituto Limnológico, que estudiaba el Baikal, se trasladó de Listvianka a Irkutsk. Su antiguo edificio, junto con las colecciones científicas, fue entregado a una nueva institución independiente: el Museo del Baikal de la Rama Siberiana de la Academia de Ciencias de Rusia. Nombraron director organizador a Vladimir Abramovich Fialkov, investigador submarino. Debía decidir cómo debía ser un museo de un lago cuya mayor parte una persona nunca verá desde la orilla.
Fialkov trabajaba bajo el agua en el Baikal desde mil novecientos sesenta y tres. Participó en expediciones de aguas profundas en los aparatos Pisces, llegó a la depresión más profunda del lago y pasó bajo el agua más de cuatro mil horas en total. Mientras tanto, en las salas del museo había muestras y colecciones científicas, y se alzaban paneles expositivos. Los aparatos submarinos seguían siendo una herramienta de trabajo para unos pocos especialistas. Fialkov planteó otra tarea: llevar agua viva del Baikal al edificio y alojar en ella a los habitantes del lago.
El proyecto llevó once años. Para los grandes acuarios se necesitaban paneles transparentes capaces de soportar la presión de decenas de toneladas de agua. Los paneles extranjeros adecuados costaban demasiado, y en Rusia aún no se fabricaban. Fialkov vio cómo instalaban cristales blindados multicapa en uno de los bancos y propuso probarlos para los acuarios. Los especialistas confirmaron el cálculo: el vidrio blindado soportaba la carga y costaba varias veces menos. Durante el desembalaje, un panel se cubrió de miles de grietas, pero no se desintegró: así es precisamente como debe comportarse este material cuando se daña.
Quedaba llevar el agua. Los empleados tendieron una tubería desde la orilla hasta una toma de agua a cuatrocientos metros de profundidad y construyeron una estación de bombeo. En mil novecientos cuatro se inauguró el complejo de acuarios. Sus depósitos tenían capacidad para setenta y dos toneladas de agua; en ellos aparecieron peces, crustáceos, esponjas y focas del Baikal. Por primera vez se mostró a los visitantes habitantes vivos del lago en agua procedente del propio Baikal.
Más tarde, los empleados añadieron cuarenta acuarios de investigación. En ellos estudian los ciclos de vida de los animales del Baikal y las formas de mantener especies de aguas profundas después de subirlas. Las bombas suministran unos quinientos metros cúbicos de agua al día. Así se explican las palabras «Rama Siberiana de la Academia de Ciencias de Rusia» en el nombre: los empleados continúan aquí las investigaciones, y la exposición para visitantes utiliza la misma instalación.
Detrás del vidrio blindado circula agua extraída de cuatrocientos metros de profundidad. La tubería une los acuarios con el Baikal al otro lado de la pared del antiguo instituto.
Información práctica
Todos los días 09:00–19:00. Exposición principal con acuario: entrada de adulto 600 ₽, escolares y visitantes mayores de 60 años: 300 ₽, niños menores de 7 años: gratis; los programas adicionales se pagan por separado.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El aparato exterior puede verse antes de visitar la exposición, pero el relato del lago vivo se revela en el interior. Reserve un tiempo aparte para el museo y no considere los acuarios como un espectáculo de entretenimiento habitual.
