Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Césped ovalado
- Sendero sinuoso
- Amplias escaleras junto a la bahía
- Obras de arte temporales
La historia del lugar
El jardín recibió su nombre de la cercana Salisbury Road, aunque apareció mucho después, sobre un centro comercial y un aparcamiento subterráneos. El césped ovalado está rodeado aquí por un sendero sinuoso, y unas amplias escaleras descienden hacia la bahía. Entre el césped y el museo se dejó un espacio abierto para exposiciones y representaciones temporales; solo queda libre hasta la siguiente obra.
En otoño de mil novecientos catorce, el arquitecto Rocco Yim levantó aquí un pabellón de bambú, acero y plástico. Las varas de bambú se ataban del mismo modo que se montan en Hong Kong los andamios de construcción y los teatros temporales. Junto a él, los diseñadores Hung Lam y Eddie Yu, junto con el colectivo Very Hong Kong, dispusieron los carros de Sea Art. Varios carros podían unirse para formar un escenario, separarse por la plaza o utilizarse como indicadores.
Los hicieron parecer vagonetas ferroviarias de accionamiento manual. Antes de que derribaran la antigua estación de Kowloon, pasaban cerca de aquí las vías del Ferrocarril Kowloon-Cantón; de la estación quedó la Torre del Reloj, ya conocida por la parada anterior. Los artistas devolvieron a la antigua zona de la estación no una vía ferroviaria real, sino su mobiliario móvil: los propios espectadores cambiaban la disposición de los carros, y el espacio se adaptaba a la exposición o a la actuación.
Esta obra fue necesaria para el personal del Museo de Arte de Hong Kong debido a una amenaza muy práctica. El museo se preparaba para un largo cierre por obras de renovación. Su directora, Eve Tam, y la comisaria de arte contemporáneo, Maria Mok, eran responsables del programa de exposiciones y no querían desaparecer durante varios años del paseo marítimo junto con el edificio cerrado. Poco antes, en febrero de mil novecientos catorce, se despejó de una gran arcada de entrada, parterres y un pasaje cubierto una parte del Jardín de Salisbury situada frente al museo. La plaza se amplió más del doble y aquí se abrió Art Square, una sala de exposiciones al aire libre sin puertas ni entradas.
El pabellón de bambú y los carros formaron la exposición «Construcción. Transición». Su disposición respondía a la situación del propio museo: el edificio iba a cerrar, pero los artistas ya habían recibido un lugar al aire libre donde se permitía tocar, mover y convertir la obra en espacio para el siguiente evento. En agosto de mil novecientos quince, el museo cerró efectivamente. El personal asignó de antemano al Jardín de Salisbury una tarea específica: mostrar aquí obras de autores locales mientras las colecciones y las exposiciones se repartían por otras instituciones de la ciudad.
Después se transformó el propio jardín. El equipo del arquitecto paisajista James Corner eliminó su anterior carácter cerrado y creó un césped ovalado, un sendero sinuoso, un espacio para eventos y amplias escaleras del lado de la bahía. Tras la inauguración de diciembre de mil novecientos diecisiete, aquí volvieron a celebrarse exposiciones temporales y representaciones. Cuando el museo regresó en noviembre de mil novecientos diecinueve, su personal no renunció a la galería trasladada al exterior: Kevin Siu, Bob Pang y Shuyan Chan construyeron en la plaza tres instalaciones metálicas a través de las cuales se componían vistas separadas del agua, los edificios y el perfil de las montañas.
El nombre del jardín no tiene relación con esta historia del museo. Procede de Salisbury Road, trazada en mil ochocientos noventa y siete. La vía recibió ese nombre por el título de Robert Gascoyne-Cecil, tercer marqués de Salisbury, primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores británico en los años en que Gran Bretaña obtuvo los Nuevos Territorios en arrendamiento. El propio jardín con ese nombre apareció mucho más tarde, en mayo de mil novecientos noventa y siete, sobre un complejo comercial y un aparcamiento subterráneos.
El pabellón de bambú, los carros ferroviarios y las «montañas» metálicas ya no están aquí: todos se crearon como obras temporales. Permanece el espacio frente al museo, destinado a que las obras se sucedan. Si no hay nada expuesto en él, es una pausa entre exposiciones, no una parte desocupada del césped.
Información práctica
Abierto como espacio público exterior; el acceso puede cambiar temporalmente por eventos, reparaciones o restricciones meteorológicas.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Reduzca el paso y observe el espacio desde varios puntos: las obras temporales pueden cambiar, pero se mantienen las relaciones entre el jardín, los edificios y el agua.
