Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Entrada principal
- Estatua de Juan el Bautista
- Altar
- Pintura sobre el altar
La historia del lugar
La iglesia luterana se alza en una colina donde los habitantes de la ciudad encendían antaño hogueras durante la fiesta de mediados de verano. Su nombre también está relacionado con esta costumbre: el día de las hogueras coincide en el calendario eclesiástico con el cumpleaños de Juan el Bautista. Junto a la entrada principal hay una estatua suya de bronce, y dentro, sobre el altar, está representado Pablo el Apóstol. Los domingos se reúne aquí la parroquia suecoparlante, y otros días el templo acoge bodas y conciertos.
El trece de diciembre de mil ochocientos noventa y uno se consagró en Helsinki la tercera gran iglesia luterana. La Iglesia Vieja y la Iglesia de San Nicolás —la actual catedral— ya no bastaban para una ciudad que crecía con rapidez. Durante mucho tiempo, el nuevo edificio se llamó simplemente Iglesia Nueva. Pero sobre su altar quedaba un espacio para el que no se había encargado ningún cuadro.
El consejo parroquial organizó un concurso. Albert Edelfelt, un artista finlandés, acababa de trasladar a su familia de París a Helsinki y aspiraba a conseguir este encargo. Los retratos le proporcionaban una parte considerable de sus ingresos, y su situación económica seguía siendo inestable en ocasiones. Una gran pintura de altar para una nueva iglesia de la capital significaba trabajo remunerado y un lugar permanente para su obra.
Edelfelt presentó varios bocetos y obtuvo a la vez el primer y el segundo puesto. Se declaró ganadora «Belén», con una escena de la Adoración de los pastores. Sin embargo, el arquitecto de la iglesia, Adolf Emil Melander, destinó al cuadro un espacio alto y estrecho dentro del marco del altar. Edelfelt consideraba que aquel espacio no era adecuado para su composición. El artista y el arquitecto no llegaron a un acuerdo, y el consejo parroquial suspendió el trabajo.
Aun así, el concurso no fue en vano para Edelfelt. En mil ochocientos noventa y cuatro reelaboró la composición para una iglesia de Vaasa. Allí, la Adoración de los pastores se convirtió en su única pintura de altar realizada. En Helsinki, el ganador del concurso no dejó nada en el altar.
Solo cuatro décadas después, otro artista finlandés, Eero Järnefelt, cubrió el lugar destinado al cuadro. En mil novecientos treinta y dos se instaló aquí su «Una revelación divina»: la conversión de Saulo de Tarso, el futuro Pablo el Apóstol. Es precisamente Pablo quien aparece ahora sobre el altar.
El nombre de la iglesia se refiere a otra persona. Tras la división de la parroquia urbana en mil novecientos cinco, la Iglesia Nueva pasó a llamarse oficialmente Iglesia de San Juan. La elección se vinculó con la propia colina. Los habitantes de Helsinki encendían aquí hogueras durante la fiesta de mediados de verano, que coincide en el calendario eclesiástico con el cumpleaños de Juan el Bautista, el predicador que bautizó a Jesús.
Ahora, los domingos, la parroquia suecoparlante de San Juan celebra misa aquí; en el templo también se celebran bodas y conciertos. Desde dos mil tres, junto a la entrada principal se alza una estatua de Juan el Bautista, obra de Kari Juva. Dentro, Pablo de Järnefelt sigue sobre el altar, y la Adoración de los pastores de Edelfelt, concebida para ese lugar, se encuentra en Vaasa.
Información práctica
Lu–Vi 12:00–17:00, Do 12:00–15:00; en verano, entrada 5 €; los horarios cambian durante los servicios religiosos.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Entre solo cuando haya acceso abierto, guarde silencio y no interrumpa el servicio religioso ni los actos de la iglesia.
