Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Dos profundas hendiduras
- Placas blancas de piedra
- Paso abovedado
- Pabellón de vigilancia
La historia del lugar
La Puerta Norte de la Ciudadela Imperial de Thăng Long daba acceso a la Ciudadela Imperial de Thăng Long a través de un paso abovedado. Sobre él hay un pabellón de guardia, desde donde la guarnición observaba los caminos hacia la fortaleza. El emperador Gia Long ordenó levantar la puerta en mil ochocientos cinco en el lugar de una entrada anterior, tras un amplio foso. Más tarde desmontaron las murallas y las demás puertas, el foso se convirtió en césped, acera y parte de una calle, y en el pabellón aparecieron estatuas de los defensores de Hanói.
En la fachada exterior quedan dos profundas hendiduras. Tras la toma de la Ciudadela Imperial de Thăng Long, los franceses no las rellenaron con ladrillos, sino que fijaron junto a ellas placas blancas de piedra. Son las huellas de proyectiles disparados desde barcos en el río Rojo el veinticinco de abril de mil ochocientos ochenta y dos.
Sobre el arco está grabado: «Puerta Norte Principal». El emperador Gia Long ordenó construirla en mil ochocientos cinco en el lugar de una entrada más antigua. Arriba había un pabellón de vigilancia, desde donde la guarnición observaba los accesos a la fortaleza. Ante la puerta había un amplio foso; ahora, en su lugar, hay césped, una acera y parte de la calle Phan Đình Phùng. En los años noventa del siglo diecinueve, la administración francesa derribó las murallas y las otras cuatro puertas. La entrada norte quedó en pie, aislada.
De su defensa era responsable Hoàng Diệu, gobernador general imperial de Hanói y de las provincias vecinas. Procuraba que la guarnición conservara la fortaleza para la corte del emperador Tự Đức. El capitán de marina francés Henri Rivière, llegado a la ciudad, debía oficialmente proteger a los súbditos franceses e inspeccionar el río Rojo. Sus instrucciones le ordenaban limitar el uso de la fuerza y no exigían ocupar la ciudadela. Pero Hoàng Diệu reparaba las fortificaciones, a la espera de un ataque, y Rivière decidió tomar la fortaleza.
A las cinco de la mañana, el capitán envió un ultimátum. En tres horas, los defensores debían desmontar las fortificaciones y deponer las armas, y los funcionarios debían presentarse en el campamento francés. Hoàng Diệu envió a un negociador, con la esperanza de ganar tiempo y evitar el combate. Las negociaciones fracasaron. A las ocho, los cañones navales empezaron a disparar contra la muralla norte, y dos de sus impactos siguen siendo visibles en la puerta.
Hoàng Diệu estaba enfermo aquella mañana, pero subió hasta los soldados en la muralla y dirigió personalmente la defensa. Hacia el mediodía, un depósito de pólvora se incendió dentro de la ciudadela. La guarnición se desorganizó y la infantería francesa irrumpió en el interior. Al comprender que era imposible continuar la lucha, el gobernador general licenció a los soldados que quedaban para que no murieran con él.
Caminó hasta la residencia imperial, junto a la explanada del Palacio Kính Thiên, se inclinó en dirección a la capital, Huế, y escribió su último informe a Tự Đức. Después se dirigió al templo de los guerreros, ató su pañuelo a un árbol y se ahorcó. Los habitantes de Hanói reunieron dinero para un féretro y el funeral. Tres años después, la familia trasladó sus restos a su aldea natal.
En el pabellón de vigilancia sobre la puerta se alzan dos estatuas. Junto a Hoàng Diệu está Nguyễn Tri Phương, el gobernador general que defendió esta misma ciudadela nueve años antes. Entonces el destacamento francés estaba al mando de Francis Garnier, que buscaba la entrega de Hanói. Sus soldados tomaron la fortaleza en aproximadamente una hora. El hijo de Nguyễn Tri Phương murió en combate; el propio comandante resultó gravemente herido y cayó prisionero. Los franceses le ofrecieron tratamiento y esperaban inducir al jefe militar de mayor rango a colaborar. Se negó a que le vendaran la herida, dejó de comer y murió.
Ahora, en el antiguo pabellón de guardia, los habitantes encienden incienso ante ambos gobernadores generales. Abajo permanecen las placas francesas junto a los dos impactos; por encima se alzan Nguyễn Tri Phương y Hoàng Diệu.
Información práctica
Desde fuera se ven desde la calle a cualquier hora; el recinto de la Ciudadela Imperial de Thăng Long está oficialmente abierto todos los días 08:00–17:00, entrada general 100 000 dongs.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No toquen la mampostería ni bloqueen el paso; las huellas del bombardeo se distinguen mejor al observar la fachada con calma.
