Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Galerías de madera cubiertas
- Torres en los extremos del puente
- Río Muncheon
- Pilares de piedra
La historia del lugar
Los pilares de piedra en el cauce de Muncheon sostienen galerías de madera cubiertas, y en ambos extremos del puente se alzan torres. Este cruce prolonga el camino entre el Wolseong palaciego y la parte meridional de la capital, desde donde ascendía hacia Namsan. Por orden del rey Gyeongdeok se construyó aquí un paso para unir las dos orillas en esta ruta. En el lugar se encontraron de las construcciones anteriores restos de madera y de cubiertas de tejas; explican por qué el puente parece un largo pasaje cubierto y no un cruce abierto de piedra.
Según la leyenda, el monje Wonhyo saltó él mismo del puente al agua. Solo pareció un accidente a quienes no habían oído su reciente canción.
Wonhyo era un célebre erudito budista, pero entonces buscaba reunirse con una mujer noble que pudiera dar a luz a un hijo talentoso. Recorría la capital de Silla cantando un acertijo: ¿quién le daría un hacha sin mango para tallar un pilar capaz de sostener el cielo? El rey Taejong Muyeol entendió la insinuación a su manera: el monje quería dejar tras de sí a un gran hombre, y un hombre así sería útil para el Estado.
El rey tenía una hija viuda, la princesa Yoseok. Vivía sola en el palacio Yoseokgung. El relato posterior no dice nada sobre el deseo de la propia princesa. El rey envió a un funcionario de palacio a buscar a Wonhyo y llevarlo ante ella.
El funcionario encontró al monje aquí, junto al río Muncheon, cuando bajaba de Namsan hacia la ciudad. El texto menciona el puente Muncheon, también conocido como el Puente del Olmo. Wonhyo se dejó caer deliberadamente al agua y empapó su ropa. El funcionario lo llevó al palacio, donde dieron al monje ropa para cambiarse y lo dejaron pasar la noche. La princesa quedó embarazada y dio a luz a un hijo, Seol Chong.
El monje Iryeon dejó escrita esta historia en el Samguk Yusa casi seis siglos después de los hechos. La canción ambigua, la inmediata deducción del rey y la conveniente caída al agua encajan demasiado bien, por lo que se trata de una leyenda y no de un informe de la corte. Pero sus consecuencias se exponen con total precisión. Wonhyo rompió el voto monástico de celibato, se quitó la vestimenta monástica y empezó a llamarse laico. Después de eso ya no predicó solo a monjes eruditos: recorría las aldeas, cantaba y bailaba con un sonajero de calabaza, explicando el budismo a quienes no leían los libros sagrados.
El hijo por el que se había organizado todo se convirtió en uno de los principales eruditos de Silla. Seol Chong traducía el sentido de los textos clásicos chinos a una lengua comprensible para los coreanos y enseñaba a otros a hacerlo. Llegó a ocupar un cargo en la corte y aconsejaba al siguiente rey. La leyenda lleva el cálculo de Taejong Muyeol hasta su resultado: el hombre que el rey planeaba obtener para el país efectivamente creció.
Pero Wonhyo no saltó desde el puente que se alza aquí ahora. El primer Woljeonggyo fue construido por orden del rey Gyeongdeok en el año setecientos sesenta, setenta y cuatro años después de la muerte de Wonhyo. Trazó sobre Muncheon una vía entre Wolseong y la parte meridional de la capital, desde donde se subía a Namsan. El antiguo Puente del Olmo, mencionado en la leyenda, se encontraba junto a este cruce, pero no se ha establecido su ubicación exacta.
Woljeonggyo desapareció en la época de Joseon. En el siglo veinte, los arqueólogos encontraron en el cauce cuatro pilares de piedra, piezas de madera quemadas y tejas: antes se alzaba sobre el agua un puente de madera cubierto. A partir de esos restos, los constructores recrearon el paso entre los años dos mil ocho y dos mil dieciocho. Las galerías de madera y las torres que vemos ante nosotros son modernas. Del cruce de Wonhyo quedan el río y la dirección del camino: Namsan en una orilla y el Wolseong palaciego en la otra. Ya no existen ni el Puente del Olmo ni el palacio Yoseokgung.
Información práctica
Normalmente todos los días 09:00–22:00; entrada gratuita.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No confundan la madera reciente con un puente conservado del siglo VIII. Si el espacio interior está accesible, busquen materiales sobre las excavaciones y la restauración.
