Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arco de piedra del puente
- Farol central
- Arcángel Miguel de bronce
- Tres torres en una sola línea
La historia del lugar
El Puente de San Miguel eleva la calle sobre el Lys: los barcos pasan por el agua, y por encima de ellos circulan peatones y transporte urbano. Largas rampas unen el arco con el Mercado del Grano y la Plaza de San Miguel, convirtiendo el cruce en una continuación de la calle. En el farol central, el arcángel Miguel de bronce lucha contra un dragón, y desde la altura del puente las tres torres de la ciudad convergen en una sola línea.
A comienzos del siglo veinte, el paso sobre el Lys dependía del tráfico fluvial. En el lugar del actual arco de piedra había un puente metálico bajo. Cuando se acercaba una embarcación, el encargado del puente lo giraba atravesando la calle. Peatones, ciclistas y tranvías esperaban en las orillas hasta que la embarcación pasaba y las vías volvían a unirse. Llegaban tantas quejas al ayuntamiento que se renunció a otra reparación.
Paul de Smet de Naeyer, industrial textil de Gante y ministro de Obras Públicas, se encargó de llevar la calle sobre el río. Defendía un paso permanente bajo el cual las embarcaciones pudieran pasar sin detener el tránsito terrestre. El ingeniero y arquitecto Louis Cloquet calculó un puente elevado y fijo, y lo prolongó a ambos lados con largas rampas hasta el Mercado del Grano y la Plaza de San Miguel.
Fue precisamente la altura del proyecto la que provocó la oposición de la Maatschappij voor Geschiedenis en Oudheidkunde te Gent. Sus miembros defendían el antiguo paisaje urbano y consideraban el puente excesivamente macizo: según ellos, ocultaría parte de los muelles y, junto con la estructura levadiza, desaparecerían también las embarcaciones. El historiador Paul Fredericq propuso dirigirse directamente a Paul de Smet de Naeyer, natural de Gante, que antes había escuchado a los defensores de los monumentos. La sociedad enviaba peticiones, lograba reuniones personales y pedía que respaldaran la protesta los diecisiete senadores y diputados que contaba entre sus miembros.
El ministro no cedió. Llevaba ya varios años promoviendo este paso y consiguió precisamente el puente permanente que pretendía. Los hermanos Van Ooteghem levantaron la estructura principal en mil novecientos seis y mil novecientos siete. La ornamentación se demoró, pero la proximidad de la Exposición Universal de mil novecientos trece obligó a acelerar las obras. La ciudad se disponía a recibir a invitados internacionales, y la nueva entrada al centro histórico debía formar parte de la Gante preparada para ellos. Para mil novecientos nueve, el puente ya estaba terminado.
La altura contra la que se habían alzado los historiadores elevó la calzada hasta el actual punto panorámico. Desde aquí se ven en una sola línea las torres de la iglesia de San Nicolás, el Campanario de Gante y la Catedral de San Bavón; en la otra dirección se abren el Muelle de las Hierbas, el Muelle del Grano y el cauce del Lys. El antiguo puente mostraba quién pasaba primero en cada momento: la embarcación o el tranvía. Aquí sus trayectorias se separaron por niveles: los barcos pasan bajo el arco de piedra, y las personas y el transporte urbano, por encima.
El nombre «Puente de San Miguel» significa «puente del arcángel Miguel» y procede de la iglesia vecina. El escultor Remi Rooms colocó la explicación directamente en el farol central: el arcángel Miguel de bronce hiere a un dragón. Las embarcaciones turísticas, por cuya desaparición temían los opositores al proyecto, siguen pasando bajo sus pies.
Información práctica
Abierto las veinticuatro horas
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Escuchen junto al borde de la zona peatonal, sin bloquear el paso; todo el relato se comprende desde fuera.
