Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada antigua
- Inscripciones en francés y neerlandés: «baños»
- Interior art déco
- Vaso de la piscina
La historia del lugar
La antigua fachada ha conservado las inscripciones en francés y neerlandés: «baños». Detrás se encuentra una piscina cubierta y, más abajo, siguen funcionando bañeras individuales y duchas para personas que no tienen en casa un cuarto de baño adecuado. El edificio reunió desde el principio una piscina, una lavandería y baños de pago; los precios bajos y las entradas reducidas de los domingos hicieron que formaran parte de la vida obrera del barrio vecino. El agua caliente llegaba por tuberías subterráneas desde la fábrica vecina, y el actual interior alrededor del vaso apareció durante la reforma tras la cual la piscina se convirtió en deportiva durante todo el año.
El primero de agosto de mil ochocientos ochenta y seis, los empleados de la nueva piscina tuvieron que cerrar las puertas ya a las cuatro: los visitantes agotaron los ochocientos ochenta y nueve trajes de baño destinados al alquiler.
Esa demanda se explicaba por la vida del barrio obrero vecino. Muchos de sus habitantes trabajaban en fábricas textiles, pero en casa no tenían ni agua corriente ni bañera. Iban a nadar al Lys, al Escalda y a los muelles portuarios, a veces en zonas prohibidas, donde la calidad del agua se consideraba inaceptable y se producían ahogamientos. La posibilidad de lavarse con agua caliente también dependía de lo que cada persona pudiera llevar a casa por su cuenta.
La Sociedad Anónima de Baños Públicos y Lavanderías solicitó el derecho a construir y gestionar aquí un establecimiento de pago. La ciudad firmó un contrato con la sociedad, y el arquitecto Edmond de Vigne diseñó un edificio con una piscina cubierta, una lavandería y bañeras individuales en el sótano. Mantuvieron los precios bajos, vendían abonos y los domingos los obreros tenían derecho a una entrada reducida. Se reservó una mañana distinta para los alumnos de las escuelas municipales. Uno de los domingos, la taquilla vendió más de mil entradas para los baños populares.
El lugar se eligió junto al agua y a la fábrica de Ferdinand Lousbergs. Sus propietarios aceptaron suministrar gratuitamente agua limpia y caliente por tuberías subterráneas. El agua llenaba la piscina, se cambiaba una vez al mes y, sin tratarla, se vertía en el cercano De Reep. La limpieza dentro de los baños se pagaba entonces con la contaminación de ese mismo río en el exterior.
Según el contrato, el establecimiento debía pasar a la ciudad al cabo de cuarenta y cuatro años. Se convirtió en municipal antes de lo previsto y conservó sus dos funciones originales: aquí se aprendía a nadar y se venía a lavarse. El edificio solo se convirtió en una piscina deportiva durante todo el año tras la reforma de mil novecientos treinta y dos; entonces apareció el actual interior art déco alrededor del vaso.
La piscina heredó su nombre de la antigua plaza de los Van Eyck. La antigua plaza recibió ese nombre en honor a los hermanos Hubert y Jan van Eyck, creadores del famoso Políptico de Gante. En la antigua fachada sigue escrito, en francés y neerlandés, la misma palabra: «baños». Bajo la piscina aún funcionan bañeras individuales y duchas para personas que no tienen en casa un cuarto de baño adecuado.
Información práctica
Piscina y casa de baños en funcionamiento; el horario cambia según las estaciones y las vacaciones escolares, la fachada exterior es accesible sin entrada.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La piscina en funcionamiento no es un museo de libre acceso: hay que comprobar por separado si es posible entrar o ver los espacios históricos. Para el relato basta con observarla desde la calle.
