Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de piedra sin revestir
- Sacristía Vieja
- Mesa de mármol sobre el sarcófago
- Lápida funeraria ante el altar mayor
La historia del lugar
La fachada de piedra sin revestir pertenece a una basílica en funcionamiento. San Lorenzo significa templo de san Lorenzo, diácono romano ejecutado durante la persecución de los cristianos en el siglo tercero. Le dedicaron la primera iglesia de este lugar, consagrada ya en el año trescientos noventa y tres. Los Médici llegaron aquí mil años después.
A comienzos del siglo quince, San Lorenzo era la iglesia parroquial del barrio donde vivía la familia. Juan de Médici, fundador del banco familiar, amasó una fortuna con las operaciones bancarias y quería disponer de su dinero pensando en su propia muerte. Según la creencia de entonces, al fallecido le esperaba el purgatorio, y las misas y las oraciones de los vivos podían acortar aquella prueba.
En el año mil cuatrocientos diecinueve, Juan encargó a Filippo Brunelleschi disponer junto a San Lorenzo dos Capillas Mediceas y una nueva sacristía, el espacio donde los sacerdotes guardaban las reliquias, se preparaban para el oficio y se ponían las vestiduras litúrgicas. El lugar se eligió con precisión. Por la sacristía se pasaba constantemente hacia el altar; los sacerdotes tenían una y otra vez ocasión de recordar al difunto que yacía cerca. Juan procuraba que el cuidado de su alma quedara integrado en la rutina diaria de la iglesia.
Antes de morir, pidió a sus allegados que rezaran por el buen viaje de su alma inmortal. En el año mil cuatrocientos veintinueve enterraron aquí al banquero junto con su esposa, Piccarda Bueri. Los canónigos cumplían la conmemoración establecida: los registros informan de oficios por Juan incluso varios años después del entierro.
Su hijo Cosme de Médici continuó lo empezado. En el año mil cuatrocientos cuarenta y dos asumió los gastos de la reconstrucción de toda la basílica y, tras su muerte, fue enterrado ante el altar mayor, en el cruce de la nave principal y el transepto. Las autoridades de la ciudad le otorgaron póstumamente el título de Padre de la Patria y ordenaron que estas palabras se colocaran en la lápida funeraria. Las siguientes generaciones de los Médici bautizaban aquí a sus hijos, se casaban, celebraban funerales y enterraban a sus parientes alrededor de la iglesia.
En la Sacristía Vieja, el sarcófago común de Juan y Piccarda sigue bajo una gran mesa de mármol sobre la que extendían las vestiduras litúrgicas. En el suelo, ante el altar mayor, yace la losa de Cosme. Las tumbas familiares ocuparon dos lugares por los que pasaba el clero durante el oficio: la sacristía, donde se preparaban para él, y el altar, donde lo celebraban.
Información práctica
Lun–Sáb 10:00–17:30; última visita 16:30. Domingo: servicios religiosos; entrada turística cerrada. Cerrado el 1 de enero, el 6 de enero y el 10 de agosto.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un templo en funcionamiento: habla en voz baja, ten en cuenta los oficios religiosos y respeta las normas de vestimenta y fotografía. Desde fuera se aprecia bien la fachada inacabada, pero las tumbas y los púlpitos solo están en el interior.
