Parada 1 de 9

Explanada del Castillo de Edimburgo

Edinburgh Castle Esplanade

Aquí verá cómo un patio de armas de guarnición se convirtió en un escenario urbano.

15 min
El Castillo de Edimburgo sobre Castle Rock en un día despejado, visto desde el exterior al comienzo de la Royal Mile.
Allie_Caulfield · CC BY 2.0; cropped/resized for app
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Mira primero a tu alrededor

En qué fijarse

  • El pavimento liso de la Explanada
  • Los muros bajos
  • Las barandillas del norte
  • Las decorativas torres de guardia

La historia del lugar

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Bajo el pavimento liso de la Explanada hay escombros de construcción de la antigua Edimburgo. En mil setecientos cincuenta y dos, el lord provost George Drummond, jefe electo de la ciudad, acordó con los militares habilitar ante el castillo un lugar para los habitantes y la guarnición: senderos de paseo en los bordes y un patio de armas en el centro. William Skinner, ingeniero jefe del Board of Ordnance, el organismo responsable de las fortificaciones y el armamento, dirigió las obras. Llevaron hasta arriba tierra y restos de obras urbanas, incluidos los de la excavación de la Royal Exchange, los actuales City Chambers de Edimburgo.

Así surgió una amplia zona llana ante la puerta. Los militares llamaban explanada a un espacio semejante: allí se podía reunir a la guarnición, formar a los soldados y pasar revista. Skinner se ganaba la vida diseñando fortificaciones, pero aquí le encargaron dar forma al único acceso cómodo a la fortaleza, en una época en que el castillo ya servía principalmente como cuartel y sede de mando.

El primer terraplén resultó insuficiente. En mil ochocientos catorce, tras la captura de Napoleón, los funcionarios civiles y militares decidieron ampliar el patio de armas en recuerdo de la victoria. El emperador francés escapó de la isla de Elba e intentó recuperar el trono; el proyecto se aplazó junto con la celebración prematura. Tras la derrota de Napoleón en Waterloo, las obras se reanudaron. Para mil ochocientos veinte, la gente había pavimentado y ampliado la explanada, levantado muros bajos, barandillas al norte y pequeñas torres en el lado sur. Estas torres representan puestos de guardia: no pensaban disparar desde ellas ni defender la puerta. El contorno actual de la Explanada surgió para desfiles y ceremonias.

En el siglo veinte, la vida militar diaria se fue de aquí. En mil novecientos veintitrés, la mayor parte de la guarnición fue trasladada a los más espaciosos Redford Barracks. Los habitantes exigieron conservar la presencia militar en el castillo, por lo que se continuó montando una guardia de honor ante la puerta y celebrando desfiles. Precisamente eso ayudó a encontrar una nueva función para la Explanada.

El teniente coronel George Malcolm llegó aquí desde el ejército en activo. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en varias partes del mundo y después mandó el octavo batallón de los Argyll and Sutherland Highlanders. En mil novecientos cuarenta y nueve, Malcolm presentó en la Explanada el espectáculo «Hombres del Rey». Dos mil quinientos espectadores lo vieron de pie. El oficial de carrera comprometía su reputación profesional en una tarea insólita: convertir ejercicios de formación, bandas de música y ceremonial militar en un espectáculo nocturno para el público del festival.

Después de aquella representación, el nuevo lord provost Andrew Murray propuso al comandante de las fuerzas en Escocia organizar cada año un espectáculo así durante el Festival de Edimburgo. En mil novecientos cincuenta, Malcolm se convirtió en el primer productor del Edinburgh Military Tattoo. El arquitecto municipal encargó a Jim Tweedie diseñar gradas elevadas, y por primera vez el público rodeó desde arriba el antiguo patio de armas. El programa tenía ocho números; cien mil personas los vieron en veinte representaciones.

La palabra «tattoo» procede de la vida militar. Así llamaban a la señal nocturna con la que los tamborileros ordenaban a los taberneros cerrar los grifos de cerveza y a los soldados regresar a los cuarteles. Con el tiempo, la señal de retreta se convirtió en una actuación de bandas militares.

En agosto vuelven a montar gradas temporales alrededor del patio de armas. Tras el festival las desmontan, y ante la puerta quedan el terraplén llano, los muros bajos y las decorativas torres de guardia: la explanada que George Drummond y William Skinner destinaron a la formación de la guarnición dos siglos antes del primer tattoo.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoLawnmarket: Gladstone’s Land y Lady Stair's Close
Entradadesde fuera

La Explanada es un punto al aire libre; el castillo abre todos los días desde las 09:30, pero el acceso, el aparcamiento y la circulación en la explanada pueden cambiar debido a los controles, los eventos y el montaje estacional del Edinburgh Military Tattoo.

Comprobado: 15 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

La parada se realiza por completo en el exterior; si hay vallas o eventos, observe la explanada solo desde la zona accesible.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Deje el castillo a su espalda y baje hacia las casas altas de Lawnmarket.

Parada 1 de 9Después: Lawnmarket: Gladstone’s Land y Lady Stair's Close

Ruta terminada

Paseo completado

«Royal Mile: el poder desde el castillo hasta Holyrood» — 9 paradas, unos 2,4 km, 2,5-3,5 horas.

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