Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cuerpo circular de la fortaleza
- Troneras de cañón
- Bóvedas de piedra
- Plataforma superior abierta
La historia del lugar
Más allá de las murallas de Dubrovnik, sobre una roca costera, sobresale la circular fortaleza de Bokar, y unas bóvedas de piedra la unen al anillo defensivo. La fortaleza mantenía bajo fuego el acceso occidental desde el mar, el puente junto a Pile y el foso, por eso su cuerpo se adelantó tanto. En la masa de piedra se superponen dos niveles cerrados con aberturas para cañones, y más arriba se conserva una plataforma abierta. Las troneras y la terraza muestran cómo aquí se combinaban el refugio para los artilleros y una amplia vista.
En el verano de mil novecientos setenta y dos, el director Georgij Paro recorrió Dubrovnik durante un mes en busca de un escenario para «Areteo», de Miroslav Krleža. La obra ya había fracasado una vez: tras el estreno en Zagreb de mil novecientos cincuenta y nueve, espectadores y críticos se quejaron de su duración, de sus digresiones médicas y de su acción enrevesada. Krleža trasladaba a los personajes del siglo tercero a mil novecientos treinta y ocho y hacía que las mismas traiciones, chantajes y asesinatos se repitieran bajo otros nombres. En un teatro convencional, esos cambios tenían que explicarse mediante la escenografía. Paro buscaba un edificio por el que el público pudiera atravesarlos.
La fortaleza de Bokar era adecuada por una disposición concebida para los artilleros. Los habitantes de Dubrovnik adelantaron el cuerpo circular más allá de la línea de las murallas de Dubrovnik para batir el acceso marítimo occidental, el puente frente a la puerta de Pile y el foso. Parte de la fortaleza se asentó sobre una roca costera separada, y el espacio intermedio quedó cubierto por bóvedas de piedra. En el interior dispusieron dos niveles de casamatas —dependencias protegidas con troneras de cañón— y dejaron sobre ellos una plataforma abierta.
Paro convirtió aquella disposición militar en un recorrido de cinco escenas. Los espectadores seguían a los actores por los espacios interiores y subían a la terraza superior. Una casamata representaba la casa del médico Areteo en el siglo tercero, y la terraza, el hotel «Siglo XX». El paso por la escalera significaba atravesar dieciséis siglos; no hacía falta telón para ello.
En los espacios estrechos cabía alrededor de un centenar de espectadores. Paro respondió a esa limitación con dos repartos: el segundo comenzaba el espectáculo después del primero. Solo cinco intérpretes tenían suplentes; los demás actores pasaban de una representación a otra y debían aparecer ante cada grupo exactamente en el momento necesario. En una de las escenas se encontraban ambos repartos y ambos públicos. Los personajes de épocas distintas, que Krleža había reunido sobre el papel, se hallaban físicamente unos junto a otros dentro de la fortaleza.
El estreno tuvo lugar el veinte de agosto de mil novecientos setenta y dos. El montaje, del que se esperaba otro fracaso de una obra difícil, permaneció en cartel trece años: más que cualquier otro espectáculo de los Juegos de Verano de Dubrovnik. Después de él, los historiadores del teatro colocaban la expresión «Areteo en la fortaleza de Bokar» junto a los nombres de los montajes que definieron todo el festival, y los autores contemporáneos obtuvieron un lugar en el programa antes ocupado predominantemente por los clásicos.
La escenografía de «Areteo» ya no está aquí. Se conserva el propio recorrido del espectáculo: las dependencias de cañón en distintos niveles, los pasos entre ellas y la terraza donde se representaba el hotel «Siglo XX». Aún hoy se celebran representaciones en la fortaleza de Bokar. No se construyó un escenario sobre la fortaleza: los actores siguen ocupando los espacios que dejaron los artilleros.
Información práctica
El sitio web oficial City Walls Dubrovnik mostraba el 2026-06-25 08:00-19:30; después de salir, normalmente no se contempla volver a entrar a las murallas.
Comprobado: 25 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde fuera se distinguen bien la forma del fuerte y su posición sobre la bahía; las salas interiores no siempre son accesibles y pueden utilizarse para eventos. No cuente con entrar sin comprobarlo por separado.
