Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Columnas de la fachada
- Cornisas de piedra
- Detalles tallados
- Políptico sobre el altar mayor
La historia del lugar
La clara fachada de piedra, con columnas, cornisas y relieves, pertenece al templo principal de la antigua Dubrovnik. Aquí oficia el obispo, por lo que la iglesia tiene rango de catedral y sigue siendo escenario de los servicios religiosos más importantes de la ciudad. El edificio actual fue tomando forma durante décadas: para él se encargaron por separado la piedra, se calcularon las columnas y los detalles tallados. Sobre el altar mayor se conserva un políptico con la Asunción de la Virgen María, del que el templo recibió su advocación.
Dos meses después del terremoto de mil seiscientos sesenta y siete, los senadores raguseos ordenaron retirar los escombros de la catedral. La basílica románica que se alzaba aquí se derrumbó de tal forma que ya no intentaron reconstruirla. Con ella desapareció la iglesia principal de la ciudad: el templo donde se encontraba la cátedra del arzobispo y se celebraban los servicios religiosos más importantes.
Los senadores pidieron ayuda a Stjepan Gradić, sacerdote y diplomático raguseo en Roma. Gradić vivía allí desde mil seiscientos cincuenta y tres, ejercía de bibliotecario de la Biblioteca Vaticana y representaba a la República de Ragusa ante la corte papal. Su trabajo consistía en libros, cartas y negociaciones con personas capaces de aportar dinero o enviar maestros. Tras el terremoto, aquello se convirtió precisamente en su principal recurso: pidió ayuda al papa y a dignatarios europeos, y encontró fondos, alimentos, materiales de construcción y especialistas.
Gradić insistía en un orden para la reconstrucción: primero, viviendas para quienes se habían quedado sin techo; después, el Palacio del Rector y la catedral. En mil seiscientos setenta y uno encargó al arquitecto romano Andrea Bufalini el proyecto de una iglesia nueva y empezó a dirigir la construcción desde Roma. Gradić seleccionaba a los maestros, acordaba su contratación y su viaje a Dubrovnik, y enviaba a los senadores cálculos y medidas de las piezas de piedra.
Cuando el constructor genovés Paolo Andreotti declaró que él mismo decidiría la cantidad y el labrado de la piedra, Gradić envió al Senado de la República de Ragusa un informe independiente sobre las canteras de travertino. El arquitecto contratado, escribió, debía ejecutar las decisiones del comitente, no sustituirlo. Así, el bibliotecario que se encontraba al otro lado del Adriático controlaba las dimensiones de las columnas, las cornisas y los detalles tallados que hoy se ven en las fachadas.
La República de Ragusa gastó en la catedral más de cincuenta mil ducados. Gradić siguió las obras hasta su muerte, en mil seiscientos ochenta y tres, y no llegó a ver el edificio terminado. La construcción la concluyó el cantero y arquitecto raguseo Ilija Katičić en mil setecientos trece, treinta años después de la muerte del hombre que había encargado el proyecto.
Para el altar mayor, los senadores necesitaban una imagen acorde con la antigua advocación de la catedral. Acudieron a la Cofradía de San Lázaro, que reunía a acaudalados comerciantes raguseos que comerciaban en los Balcanes y en el Mediterráneo oriental. A la cofradía pertenecía el políptico «La Asunción de la Virgen», pintado por Tiziano y su taller para su iglesia de San Lázaro, extramuros. Los comerciantes entregaron el original a la nueva catedral y recibieron una copia para su iglesia.
En la pintura central, la Virgen María asciende al cielo sobre los apóstoles. Este tema explica la advocación del templo. El original, del que la cofradía dispuso después del terremoto, sigue sobre el altar mayor; debajo de él oficia el obispo, cuya cátedra es precisamente lo que convierte a esta iglesia en la Catedral de la Asunción de la Virgen María de Dubrovnik.
Información práctica
La catedral es un templo en uso: entre en silencio y no visite el interior durante los servicios religiosos. La visita al tesoro depende de un horario distinto, así que no cuente con ella sin comprobarlo previamente.
