Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Patio cuadrado
- Arcadas de piedra caliza
- Torre del reloj
- Cuerpo norte
La historia del lugar
El patio cuadrado une los cuatro cuerpos del antiguo refugio militar. La torre del reloj señala el ala norte, donde se encontraban el comedor común, la capilla y la vivienda del director; por los otros tres lados, las arcadas de piedra caliza conducen a las antiguas habitaciones de los pensionistas. El mantenimiento de esta residencia lo pagaban los propios militares: del sueldo de quienes servían en Irlanda se retenía una parte para quienes el servicio ya no podía proporcionar ingresos. Las actuales salas de exposición ocuparon esos pequeños espacios, y el plano del patio conservó la organización de un asentamiento cerrado.
Antes del desayuno salían aquí todos los residentes cuya salud se lo permitía. Los veteranos ancianos y mutilados formaban en el patio para el desfile matutino. Por la tarde, la formación se repetía. El servicio militar de estas personas había terminado, pero la disciplina militar aún no.
En el siglo diecisiete, la jubilación a menudo significaba perder el sueldo sin otra forma de ganarse el sustento. James Butler, duque de Ormonde y virrey del rey inglés en Irlanda, procuró obtener un refugio para los soldados que habían envejecido o quedado mutilados durante el servicio. Tomó como modelo Los Inválidos de París y obtuvo de Carlos II una carta para crear una institución de este tipo en Kilmainham. El nombre completo era el Real Hospital de Kilmainham del rey Carlos II: el «Real» de este patio procede precisamente de aquella carta.
Los propios militares pagaban la nueva institución. Por orden real, se retenían seis peniques de cada libra del sueldo de todos los oficiales y soldados en Irlanda. Ese dinero se destinó primero a la construcción y después siguió llegando para el mantenimiento del hospital. Mientras unos hombres aún servían, una parte de sus ingresos aseguraba la vejez de aquellos a quienes el ejército ya no podía utilizar.
Los primeros veteranos se instalaron aquí en el año mil seiscientos ochenta y cuatro. A cambio de su manutención, aceptaban la disciplina de una institución militar cerrada: desfile matutino en el patio, oración obligatoria, desayuno en el Gran Salón, desfile vespertino y toque de queda hacia las ocho. Hasta finales del siglo dieciocho, seis hombres solían alojarse en una habitación y dos compartían una cama.
La disposición del patio muestra esa organización sin necesidad de una placa explicativa. Los cuerpos sur, este y oeste albergaban las habitaciones de los pensionistas. En el norte, bajo la torre del reloj, se encontraban el Gran Salón, la capilla y los aposentos del director del hospital. Desde la formación, los veteranos se dispersaban bajo las arcadas de piedra caliza: unos hacia la oración y la comida común; otros, de vuelta a los dormitorios estrechos.
Los últimos pensionistas abandonaron Kilmainham en el año mil novecientos veintisiete. Desde el año mil novecientos noventa y uno, en los antiguos cuerpos está abierto el Museo Irlandés de Arte Moderno (IMMA). Las exposiciones ocuparon las antiguas habitaciones pequeñas, y el cuadrado del patio y las arcadas conservaron el recorrido por el que los residentes regresaban dos veces al día de la formación.
Información práctica
Museo Irlandés de Arte Moderno (IMMA): mar/jue/vie/sáb 10:00-17:30, mié 11:30-17:30, dom y festivos oficiales 12:00-17:30, lunes cerrado salvo esos festivos; última entrada a las galerías 17:15.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Escuche en el patio sin bloquear los pasos; planifique la visita a las exposiciones del Museo Irlandés de Arte Moderno (IMMA) como una parte independiente del paseo.
