Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arco de piedra
- Paso en la muralla de la ciudad
- Borde superior de la mampostería
La historia del lugar
El arco recibió su nombre de la iglesia vecina, dedicada a San Audeno de Ruan, obispo de Ruan y patrón de Normandía: los residentes anglonormandos de Dublín lo veneraban especialmente. El arco de piedra atraviesa la antigua muralla de la ciudad, y sobre él aún se distingue el borde superior de la mampostería. La torre sobre el paso desapareció, y las almenas y la parte superior de la muralla se modificaron más tarde. Hasta aquí se llevaban antiguamente los bloques de la iglesia dominica desmontada, pero ya no puede reconocerse con seguridad ninguno de ellos en la mampostería actual.
A mediados del siglo decimotercero, el alcalde de Dublín y la comunidad urbana ordenaron abrir este paso en la antigua muralla de piedra. Para entonces, los habitantes ya habían edificado la ribera ganada al Liffey, instalado allí muelles y rodeado el nuevo barrio con otra muralla, más al norte. La antigua frontera quedó dentro de la ciudad, y el arco unió las calles altas con la ribera del río. En los documentos la llamaban Puerta de San Audeno; sobre el paso se alzaba una torre. De todas las puertas medievales de la ciudad de Dublín, solo se conservan estas.
El nombre actual procede de la iglesia vecina. San Audeno de Ruan fue un obispo del siglo séptimo y patrón de Normandía. Los anglonormandos asentados en Dublín lo veneraban; de la iglesia, el nombre pasó al arco.
En febrero de mil trescientos diecisiete, junto a Castleknock, a la vista de las murallas de la ciudad, acamparon el rey escocés Robert Bruce y su hermano Edward Bruce. Los gobernantes gaélicos aliados habían proclamado a Edward rey de Irlanda, y ahora los hermanos querían tomar Dublín, centro de la administración inglesa de la isla.
El responsable de la defensa era el alcalde Robert de Nottingham. Para entonces, las murallas estaban mal mantenidas: las torres se alquilaban a residentes privados, los accesos a las fortificaciones quedaban bloqueados, los habitantes desmontaban la mampostería y llenaban el foso de basura. Nottingham ordenó reforzar de inmediato el tramo vulnerable junto al río.
Decidieron tomar la piedra de los dominicos. En la orilla norte del Liffey se alzaba el St Saviour's Priory, reconstruido recientemente tras un incendio. Los habitantes desmontaron su iglesia, y los canteros usaron los bloques junto al arco de la Puerta de San Audeno, junto a la puerta de Winetavern Street y a lo largo del muelle. Después, los dublineses destruyeron el puente sobre el Liffey. Nottingham ordenó incendiar el arrabal occidental: a lo largo de la actual Thomas Street había casas y tiendas de madera, de modo que los residentes perdieron a la vez su vivienda y su comercio.
Los hermanos Bruce renunciaron al asedio y condujeron al ejército hacia el sur. Dublín evitó el asalto, pero siguió pagando su propia defensa durante muchos años. Cerca de tres cuartas partes del tributo urbano a la Corona inglesa procedían antes de los arrabales; tras el incendio, los habitantes pidieron que se redujeran los pagos, y se les concedieron alivios a partir de mil trescientos diecinueve. Además, el rey inglés les obligó a reconstruir para los dominicos una iglesia, ya a costa de la ciudad.
De la mampostería urgente de mil trescientos diecisiete no queda una huella reconocible: ningún bloque visible puede identificarse con seguridad como piedra del monasterio. La torre sobre la puerta desapareció, y la parte superior de la muralla y las almenas se reconstruyeron más tarde. Se conserva el propio paso, al que los canteros de Dublín llevaban la iglesia desmontada.
Información práctica
Desde fuera, el lugar se puede interpretar en cualquier momento. El complejo St Audoen’s Visitor Centre está oficialmente abierto todos los días de 09:30 a 17:30, con última entrada a las 16:45; para la parte de la iglesia se indica que la fecha de reapertura completa aún no está confirmada.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe la puerta desde la acera y no se detenga en el paso. Toda la historia se entiende desde fuera.
