Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Línea de costa
- Aguas del mar Caspio
- La torre blanca del faro tras los tejados de la ciudad
La historia del lugar
El agua junto a la línea de costa de la ciudad oculta los restos del Puerto de Derbent. Las murallas de la fortaleza se adentraban en el mar y dejaban entre ellas una entrada estrecha, cerrada por una cadena; los guardias dejaban pasar a los barcos por orden de los gobernantes. Por este paso, los barcos entraban tras la línea de fortificaciones que cerraba el camino entre la costa marítima y las montañas. La mampostería de piedra se prolonga desde la costa cientos de metros, y más allá, en el fondo, yace el derrumbe de la muralla marítima; bajo el agua también se hallaron cerámica y anclas.
Aquí, junto a la costa del mar Caspio, aparecieron en el año novecientos ochenta y siete dieciocho barcos de los rus, guerreros del norte que vivían del servicio militar y del botín de las campañas. Los había llamado en secreto Maymun ibn Ahmad, el emir, es decir, el gobernante de Derbent. Notables influyentes de la ciudad, los rais, lo depusieron y lo mantuvieron bajo custodia en la propia residencia de Maymun. Maymun necesitaba hombres que no dependieran de sus adversarios dentro de la ciudad.
Entonces llamaban a Derbent Bab al-Abwab, «la Puerta de las puertas». Las murallas de la fortaleza, ya conocidas a lo largo del recorrido, descendían hasta el mar Caspio y continuaban bajo el agua, formando un puerto. Una cadena cerraba la estrecha entrada entre ellas. Los guardias del puerto solo dejaban pasar a los barcos por orden de los gobernantes de la ciudad. Aquí, un barco quedaba dentro de la misma fortificación que cerraba el camino entre el mar y las montañas.
No todos los dieciocho barcos entraron de inmediato en el puerto. Los rus enviaron un barco para comprobar si Maymun realmente pedía ayuda. El destacamento que desembarcó llegó hasta su residencia y liberó al emir. Después, los habitantes de la ciudad rodearon a los extranjeros y mataron a todo el destacamento. Los otros diecisiete barcos partieron hacia el sur.
Aun así, Maymun reunió una nueva guardia personal de rus. A esos guerreros los llamaban gulams: servían al gobernante como guardaespaldas y constituían el apoyo armado de su corte. Dos años después, Musa al-Tusi, un predicador de Guilán, región del Caspio meridional, se alzó contra el emir con el apoyo de los rais. Exigió que le entregaran a los gulams rus para obligarlos a aceptar el islam o ejecutarlos.
Maymun se negó. Durante veintiocho días se defendió en la ciudadela junto con sus guardaespaldas. Después acordó con los habitantes de la ciudad una salida libre, entregó la fortificación y se marchó con su destacamento al vecino Tabasarán. Los barcos le trajeron la liberación, pero no pudo conservar la ciudad.
Se desconoce el lugar exacto donde desembarcó la primera tripulación. El propio puerto quedó bajo la superficie del mar Caspio. En los años ochenta del siglo veinte, Aleksandr Kudriávtsev y Murtazali Gadzhíev investigaron aquí, junto con buzos, la mampostería de piedra, la cerámica y las anclas. Los bloques submarinos se prolongan desde la costa cientos de metros; más allá yace el derrumbe de la muralla marítima. La cadena y las puertas del puerto desaparecieron, pero la estructura del puerto en el que entró el barco de los mercenarios de Maymun se ha conservado en el fondo.
Información práctica
Costa de acceso público sin régimen de museo; visítela con luz diurna y tiempo seguro.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Los restos de las murallas están bajo el agua y pueden no distinguirse desde la costa; no entren en el mar para buscarlos ni confundan piedras casuales con mampostería.
