Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Carretera Don Bosco
- Ladera empinada
- Bloques sobre la carretera
La historia del lugar
La actual carretera Don Bosco comenzó a trazarse en mil novecientos veintisiete, cuando se construía en la ladera sur el edificio de una escuela salesiana. Conviene aclararlo de inmediato: no hay ninguna prueba de que los constructores incas arrastraran los bloques hasta Sacsayhuamán por este trazado. El camino antiguo pudo discurrir de otra manera. Sin embargo, cualquier ruta hacia la explanada superior exigía a las personas lo mismo: llevar piedra pesada por subidas y bajadas pronunciadas.
En el siglo quince, Pachacútec, gobernante y transformador de Cusco, ordenó levantar en la colina la Casa del Sol. El cronista Pedro de Cieza de León escribe que la construcción debía superar a Qorikancha, el principal templo del Sol situado abajo, en la ciudad. Para ello convocaron a veinte mil trabajadores de las provincias designadas, y obligaron a sus comunidades a enviar alimentos.
Cieza subió dos veces a Sacsayhuamán e interrogó a personas que aún recordaban cómo se organizaba aquella obra. Cuatro mil trabajadores extraían la piedra. Seis mil trasladaban los bloques con grandes cuerdas de cuero y resistente fibra de agave. Los demás tallaban la base en la roca, excavaban zanjas y preparaban madera. Trabajaban por turnos: al que enfermaba lo enviaban a casa y otro llegaba para ocupar su lugar. Cada comunidad vivía separada en su propio campamento junto a la obra; Cieza aún vio los muros de aquellos asentamientos.
Garcilaso de la Vega llama Calla Cunchuy al último maestro principal. Este hombre dirigía la colocación de la piedra y quería que su nombre perdurara tras el final de las obras. Según Garcilaso, el maestro dio su nombre a un enorme bloque destinado a una de las nuevas construcciones de la cima.
A partir de aquí comienza la leyenda que Garcilaso, cronista nacido en Cusco, recogió de los conocedores incas del pasado. Contaban que más de veinte mil personas arrastraban un bloque. La mitad sujetaba las cuerdas delanteras; la otra mitad frenaba la piedra desde atrás para que no rodara cuesta abajo. En una de las laderas, las filas de atrás tiraron sin coordinación. Las personas de delante continuaron avanzando, pero quienes retenían el bloque no pudieron soportar su peso. La piedra se soltó.
Garcilaso eleva el número de muertos a tres o cuatro mil. Es una cifra procedente de la tradición oral, no un recuento comprobado. Tampoco nombró la ladera concreta, por lo que atribuir la catástrofe precisamente a esta curva de la carretera sería una invención. En el relato, lo más verosímil es el sistema de tracción: unas personas movían el bloque, otras luchaban sin cesar contra su retroceso, y el destino de ambos grupos dependía de un esfuerzo simultáneo.
Tras la muerte de sus compañeros, los supervivientes volvieron a levantar la piedra y la llevaron hasta una explanada llana. Nunca la colocaron en la construcción para la que estaba destinada. Los trabajadores llamaron Saycusca —la Cansada— al bloque. Según la leyenda, los agujeros de su parte superior se convirtieron en sus ojos, y los regueros rojizos, en lágrimas de sangre. Garcilaso separaba esta imagen del hecho: el agua se teñía por la tierra roja local. También explicaba el propio nombre: las personas atribuyeron a la piedra lo que les había sucedido a ellas; se cansaron, derramaron sangre y no terminaron el trabajo.
Cieza vio una enorme piedra trabajada cerca de Sacsayhuamán ya unas décadas después de la conquista. La rodeó y contó unas doscientas setenta de sus propias palmas de perímetro. Actualmente se suele relacionar la Piedra Cansada con Collaconcho, junto a Chincana Grande, al norte de las murallas principales, aunque los investigadores discuten sobre ello: esta masa pudo haber sido siempre un afloramiento rocoso.
Sobre la carretera moderna se alzan bloques que las brigadas de construcción llevaron hasta la mampostería. Saycusca quedó fuera de la muralla, y el nombre de Calla Cunchuy permanece en el relato de la piedra destinada a conservar la memoria del maestro y que conservó la memoria de quienes sujetaban las cuerdas traseras.
Información práctica
Espacio urbano abierto; vaya de día, cuide la respiración durante la subida y no ocupe los pasos estrechos.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Suba a su propio ritmo y haga pausas antes de que aparezca una falta de aire intensa. No busque entradas a supuestos pasadizos subterráneos ni cruce zonas cerradas.
