Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La fachada de piedra de la Iglesia de la Compañía de Jesús
- Dos torres
- La cúpula
- Tres entradas por el lado de la plaza
La historia del lugar
Tres entradas por el lado de la plaza conducen a un templo de piedra con dos capillas laterales; sobre la fachada se elevan una cúpula y dos torres. Aquí se celebraban oficios religiosos, y la dedicación oficial del templo está vinculada a la Transfiguración del Señor. Tras el terremoto desmontaron la iglesia temprana de este solar, y la sustituyó el edificio actual. Toda la fachada de piedra, la cúpula y ambas torres pertenecen a aquella reconstrucción posterior.
«Compañía» es el nombre español abreviado de la Compañía de Jesús, la orden católica de los jesuitas. Llegaron a Cusco en mil quinientos setenta y uno y fundaron aquí una iglesia junto con un colegio, un centro de enseñanza de la orden. Para ello eligieron Amarucancha, el antiguo palacio del inca Huayna Cápac. En los documentos, los jesuitas explicaban la elección sin rodeos: en la plaza principal sería más cómodo para los vecinos acudir a los sermones y a las clases. Tuvieron que comprar el solar a los herederos del conquistador Hernando Pizarro, tras una larga disputa sobre el precio y el derecho de propiedad.
La primera iglesia se mantuvo en pie hasta el terremoto de mil seiscientos cincuenta. El edificio dañado fue desmontado, y los jesuitas decidieron levantar en su lugar un templo mayor que el anterior: con dos capillas laterales, tres entradas por el lado de la plaza y altas torres. En su propia descripción, el propósito era todavía más explícito: la nueva iglesia debía superar en belleza a la catedral que se alza junto a ella.
De la catedral se encargaba el canónigo Diego Arias de la Cerda, administrador de sus obras de construcción. El veintidós de octubre de mil seiscientos cincuenta y seis presentó al virrey, representante del monarca español en Perú, una objeción oficial. Arias de la Cerda sostenía que el atrevido y excesivamente grande templo jesuita menoscabaría la dignidad de la catedral.
El virrey resolvió la disputa a favor de los jesuitas. Entonces, el obispo de Cusco, Pedro de Ortega y Sotomayor, jefe de la diócesis local, recurrió la decisión ante la Real Audiencia de Lima. Mientras tanto, los constructores continuaban trabajando. Solo habrían dejado de levantar el templo tras una prohibición directa, y tal prohibición no llegó desde Lima.
Diecisiete años después del inicio de la reconstrucción, los jesuitas terminaron la iglesia. El veinticuatro de julio de mil seiscientos sesenta y ocho trasladaron solemnemente aquí las reliquias y, una semana después, celebraron el día de Ignacio de Loyola, fundador de la orden. La misa en el nuevo templo la oficiaron el deán y el cabildo, la asamblea de clérigos de esa misma catedral cuyos representantes habían intentado detener la obra.
Oficialmente, la iglesia está dedicada a la Transfiguración del Señor, pero la ciudad conservó para ella el nombre de sus promotores: la Compañía de Jesús. La actual fachada de piedra, la cúpula y las dos torres pertenecen a aquella reconstrucción disputada. La primera iglesia jesuita desapareció tras el terremoto; frente a la catedral permanece precisamente el templo contra el que su canónigo presentó la queja.
Información práctica
Para la ruta se utiliza la contemplación exterior desde la plaza y la entrada de Loreto; no es necesaria la visita interior.
Comprobado: 15 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Compare los edificios desde cierta distancia. El lienzo nupcial está en el interior y requiere una entrada independiente.
