Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Paredes continuas de edificios altos
- Perspectiva cerrada de la calle
- Fachada de Jackson Boulevard
- Placa conmemorativa
La historia del lugar
Donde LaSalle Street desemboca en Jackson Boulevard, en lugar del hotel Grand Pacific se alza ahora el edificio bancario Central Standard. En el hotel se alojaban los propietarios de las líneas ferroviarias, sus empleados y pasajeros: por Chicago pasaban las rutas más importantes del país. El edificio pasó a formar parte de la pared de altos edificios bancarios que convirtió este tramo de la calle en un estrecho pasaje entre fachadas. En el lado de Jackson Boulevard cuelga una pequeña placa sobre una sala que ya no existe.
Los altos edificios bancarios se alzan a ambos lados de la estrecha LaSalle Street como paredes casi continuas, y al sur la perspectiva queda cerrada por la Junta de Comercio de Chicago. Este tramo de tres manzanas recibe el nombre de cañón. La calle lleva el nombre del explorador francés René-Robert Cavelier de La Salle, que estuvo en la zona de Chicago en el siglo diecisiete. Sin embargo, la decisión principal tomada aquí no concernía al espacio, sino al tiempo.
En la esquina de LaSalle Street y Jackson Boulevard se alzaba antes el hotel Grand Pacific. En el otoño de mil ochocientos ochenta y tres se reunieron aquí los directivos de unas treinta compañías ferroviarias. Eligieron Chicago porque aquí convergían las líneas más importantes del país y el hotel atendía a sus propietarios, empleados y pasajeros.
Entonces cada ciudad fijaba el mediodía según el sol. Los ferrocarriles utilizaban unas cincuenta variantes horarias. Un tren podía salir según el reloj de una compañía, cruzar una línea que se regía por otro reloj y llegar a una ciudad con su propio mediodía. Para los despachadores, esto suponía el riesgo de situar dos trenes en la misma vía.
Encargaron resolverlo a William Frederick Allen, secretario de la convención ferroviaria y editor de un directorio mensual con horarios de pasajeros. Ganaba dinero con la precisión de esas tablas; las discrepancias entre relojes eran para él trabajo cotidiano y un riesgo profesional. Allen consultó a los directivos de las compañías ferroviarias y propuso contar el tiempo según meridianos separados por quince grados: los husos vecinos diferían exactamente en una hora.
El once de octubre de mil ochocientos ochenta y tres, los directivos se reunieron en el Grand Pacific y adoptaron su plan. El dieciocho de noviembre, las compañías ajustaron simultáneamente los relojes de las estaciones. Chicago tuvo que vivir el mediodía dos veces: el nuevo horario central iba retrasado nueve minutos y treinta y dos segundos respecto al anterior horario local. El número de diciembre del directorio de Allen ya se publicó con un mapa de los husos y horarios modificados. Las ciudades empezaron pronto a regirse por la hora de los ferrocarriles; esta sistema solo quedó establecido por ley federal en mil novecientos dieciocho.
Después demolieron el hotel y, en mil novecientos veinticuatro, su solar fue ocupado por un enorme edificio bancario, una de las paredes del futuro cañón. Ahora se llama Central Standard. En la fachada de Jackson Boulevard cuelga una pequeña placa: precisamente bajo este edificio se encontraba la sala donde Allen convenció a los directivos ferroviarios de cambiar todo el continente a una hora común.
Información práctica
Calle pública; resulta más expresiva en horario laboral y antes de la puesta de sol.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El efecto general se aprecia mejor desde la acera, a lo largo del tramo largo de la calle. Planifique por separado la visita a los vestíbulos o las visitas guiadas de los interiores.
