Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La estupa de ladrillo derruida
- Figuras de elefantes
- La hornacina oriental
- La estatua de jade de Buda
La historia del lugar
Chedi Luang recibe el nombre de Gran Estupa. Estos santuarios se levantan para reliquias budistas, y alrededor de esta sigue viviendo un monasterio. En el siglo quince la ampliaron para la capital real de Lanna, la cubrieron de cobre dorado y la adornaron con elefantes; sus figuras aún sobresalen de los niveles de ladrillo.
En lo alto de la hornacina oriental de la derruida torre de ladrillo se sienta una pequeña figura de jade oscuro. La instalaron en mil novecientos noventa y cinco. Un rey que tuvo que elegir entre dos tronos retiró de aquí al Buda anterior.
La torre se llama Chedi Luang: la Gran Estupa. Una chedi sirve como depósito de reliquias budistas; a su alrededor hay un monasterio activo. En el siglo quince, el rey Tilokarat amplió la estupa, la adornó con figuras de elefantes y la cubrió de cobre dorado. En mil cuatrocientos sesenta y ocho llevó el Buda de Esmeralda a Chiang Mai. Según una de las crónicas, el rey ordenó colocar la estatua precisamente en la hornacina oriental.
Esta pequeña figura confirmaba la legitimidad del gobernante y se consideraba protectora de su país. Por eso Tilokarat eligió la enorme estupa real en el centro de la capital: aquí el Buda de Esmeralda pasaba a formar parte del principal santuario de Lanna.
En mil quinientos cuarenta y seis, la nobleza de Chiang Mai tuvo que encontrar un rey. El gobernante anterior había muerto sin dejar hijo. Los dignatarios y los monjes mayores invitaron a Setthathirath, un joven príncipe del vecino Lan Xang. Por parte de madre era nieto del difunto rey de Lanna y, por parte de padre, heredero de otro Estado cuya capital estaba en Luang Prabang. Su derecho al trono de Chiang Mai se basaba en este linaje y en el consentimiento de quienes lo eligieron.
Tras la coronación, Setthathirath convirtió al Buda de Esmeralda en su protector sagrado. Poco después murió su padre, el rey Photisarath. Si Setthathirath se quedaba en Chiang Mai, podía perder su herencia en Lan Xang. Al partir, se arriesgaba a perder el trono de Lanna, recibido a través de su madre.
Partió hacia Luang Prabang y ordenó retirar el Buda de Esmeralda de Chedi Luang. La estatua debía confirmar que un solo gobernante heredaba legítimamente ambas coronas. Según la crónica, Setthathirath prometió a los dignatarios de Chiang Mai que regresaría, pero nunca volvió a gobernar aquí.
Obtuvo el trono de Lan Xang y conservó consigo al Buda de Esmeralda. No logró mantener la corona de Lanna: en mil quinientos cincuenta y uno, la nobleza de Chiang Mai eligió a otro rey, Mekuti. Más tarde, Setthathirath trasladó su capital a Vientián y construyó allí un santuario aparte para la figura que se había llevado.
El propio Buda de Esmeralda acabó en Bangkok tras nuevas guerras, y allí permanece en el templo real. A Chedi Luang no regresaron ni la estatua ni la cima de la estupa, derrumbada durante un terremoto. En la hornacina oriental se alza ahora una copia de jade, exactamente en el lugar del que Setthathirath ordenó retirar la figura anterior.
Información práctica
Conviene contar con acceso diurno o a primera hora de la tarde al complejo del templo; algunos espacios sagrados pueden cerrarse por oficios y ceremonias locales.
Comprobado: 15 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Siga las indicaciones del templo y no entre tras las vallas; el pilar de la ciudad puede no estar accesible para su visita.
