Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Filas de campanas suspendidas
- Gran campana de bronce
- Inscripciones en tres escrituras
La historia del lugar
La avenida de las campanas ocupa una de las partes de Wat Phra That Doi Suthep: aquí cuelgan, una tras otra, campanas del templo, y entre ellas destaca una gran campana de bronce. En su cuerpo conviven la escritura tai tham, la escritura tailandesa moderna y los caracteres chinos. Las inscripciones conservan el grupo de personas vinculado a esta ofrenda al templo: monjes, una familia principesca y comerciantes.
Golpear una campana lleva unos segundos. Las personas cuyos nombres están fundidos en el bronce de aquí pensaban en un plazo más largo que sus propias vidas: donaban al templo metal y el trabajo de artesanos para que la ofrenda permaneciera junto a la reliquia después de su muerte.
Esta historia la conservó una gran campana situada en la misma parte del monasterio. En mil ochocientos sesenta y nueve, Kawilorot Suriyawong, gobernante de Chiang Mai, y su esposa encabezaron su fundición. Entregaron la campana a la estupa de Doi Suthep como ofrenda religiosa.
Sesenta y un años después, la campana sufrió graves daños. La inscripción lo dice sin ceremonias: el sonido anterior se había vuelto débil y malo. El dos de julio de mil novecientos treinta, personas que ya vivían en otra Chiang Mai se encargaron de conservar la ofrenda. Phra Aphaisaratha, jefe de la comunidad budista local, reunió a los monjes. Chao Kaeo Nawarat, entonces gobernante de la ciudad, encabezó a los laicos. Se unieron a ellos Dara Rasmi, hija del anterior gobernante de Chiang Mai y viuda del rey de Siam, así como el comerciante de origen chino Luang Anusarn Sunthorn, su esposa Kham Thiang y sus hijos. La fortuna de Anusarn creció con el comercio; la familia invirtió parte de lo ganado en el bronce para la campana del templo.
Refundieron el metal antiguo y añadieron cobre equivalente a casi un tercio del peso anterior. En el nuevo cuerpo enumeraron a los participantes y dejaron escrito lo que buscaban: la campana se entregaba al santuario durante toda su vida, y el mérito de la donación debía ayudar a los donantes a salir del ciclo de los renacimientos y alcanzar el nirvana. La historia no puede determinar si recibieron esa recompensa. El resultado comprobable cuelga aquí: la antigua campana no desapareció; su bronce pasó a formar parte de la nueva.
La inscripción se realizó en escritura tai tham, con la que en Lanna se escribían textos religiosos, en escritura tailandesa moderna y en caracteres chinos. Estas líneas conservaron la composición de la donación con mayor precisión que cualquier relato posterior: monjes, una familia principesca y una familia de comerciantes. Las tres escrituras siguen estando hoy en una misma campana.
Información práctica
Accesible durante el horario del complejo del templo; deje libre el paso para monjes y peregrinos.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Si decide golpear la campana, hágalo una sola vez y sin demasiada fuerza; cerca pueden estar teniendo lugar una oración y una circunvalación ritual.
