Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Ladera abierta
- Reducto superior
- Cinturón inferior de murallas
- Cerro de San Lázaro
La historia del lugar
Al principio, en la cima del Cerro de San Lázaro se alzaba un pequeño reducto fortificado. Su altura permitía a la guarnición mantener bajo fuego la única entrada terrestre a Cartagena. El cinturón inferior de murallas junto a la explanada y la entrada actual aparecieron después a su alrededor, de modo que en una misma ladera confluyen distintas etapas de construcción. Entre las murallas inferiores y el reducto se extiende una amplia ladera abierta.
Al amanecer del veinte de abril de mil setecientos cuarenta y uno, el general británico Thomas Wentworth envió a la infantería por el acceso abierto al Cerro de San Lázaro. Su misión era muy concreta: tomar el fuerte de la cima, abrir la ruta terrestre hacia las puertas de Media Luna y permitir la entrada del ejército en Cartagena.
El fuerte se construyó aquí precisamente por esa ruta. Desde la cima se podía mantener bajo fuego la única entrada desde tierra firme. En mil seiscientos cincuenta y siete, el gobernador Pedro Zapata de Mendoza ordenó construir arriba un pequeño reducto fortificado. El Castillo de San Felipe de Barajas recibió el nombre del rey español Felipe IV, y Barajas era el título hereditario de la familia del gobernador. Tras la palabra moderna «castillo» se esconde aquí un fuerte militar, no una residencia real.
Para el momento del asalto, los británicos ya habían irrumpido a través de las fortificaciones de Bocachica y habían introducido sus barcos en la bahía. Solo quedaba la barrera terrestre. Wentworth recibió el ejército tras la muerte del comandante inicial durante la travesía del Atlántico; antes no había ejercido un mando de combate independiente. Ahora sus soldados enfermaban de escorbuto y fiebres, se acercaba la estación de las lluvias y el ejército no tenía animales de tiro: los hombres transportaban por sí mismos los cañones, las balas de cañón y la madera de construcción.
Para un asedio en regla era necesario instalar una batería y abrir una brecha en la muralla. Wentworth decidió que los hombres enfermarían antes de terminar el trabajo. El almirante Edward Vernon lo apremiaba, por lo que el general eligió un asalto nocturno. Para lograr la sorpresa, renunció al fuego naval, dividió la infantería entre los lados norte y suroeste del fuerte y la envió desde la zona de La Quinta, a más de un kilómetro del objetivo. En la oscuridad, los desertores debían indicar el camino.
Los británicos no advirtieron el puesto de guardia español, y sus soldados dieron la alarma. Los guías se perdieron, una parte de la infantería llegó al otro lado de la fortificación y los defensores de las trincheras exteriores detuvieron a los atacantes ante las murallas. En varios puntos, las escaleras de asalto no alcanzaban el parapeto. Al amanecer, los artilleros de la ciudad abrieron fuego contra los hombres que permanecían en la ladera descubierta. Después, los defensores cruzaron por el puente que Wentworth no había bloqueado y atacaron desde fuera. El ejército británico perdió seiscientos ochenta y tres hombres entre muertos y heridos.
Tras el fracaso, los generales propusieron volver al asedio convencional y pidieron a Vernon marineros para las obras de tierra. El almirante se negó. Los soldados fueron retirados a los barcos y, después, la expedición partió hacia Jamaica. Al año siguiente, Wentworth y Vernon fueron llamados de vuelta a Gran Bretaña; Vernon atribuyó la derrota al comandante terrestre, y Wentworth al almirante, que no apoyó al ejército.
Los hombres de Wentworth no asaltaron la enorme fortaleza de piedra que hoy se alza ante la entrada. En mil setecientos cuarenta y uno, sobre la colina se elevaba sobre todo el antiguo reducto superior, el «bonete», de silueta semejante a un gorro. El ingeniero Antonio de Arévalo añadió las fortificaciones inferiores de piedra a partir de mil setecientos sesenta y dos. El antiguo reducto superior, objetivo de aquel asalto nocturno, se conserva en lo alto sobre la Explanada de San Felipe; la entrada actual y el cinturón inferior de murallas aparecieron después.
Información práctica
Consulta los horarios y las entradas actuales en el sitio oficial de Fortificaciones Cartagena; puede haber cambios por eventos.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde aquí comienza la visita al conjunto: sigue el orden de entrada vigente y las indicaciones. Si el interior no está accesible, desde la explanada aún se pueden interpretar las murallas y la posición del fuerte superior.
