Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Dos portales frente a frente
- Mosaicos y mayólica
- Zonas de fachada sin revestir
- Inscripción en las puertas
La historia del lugar
Tras los portales fastuosos funcionaban dos escuelas con alojamiento para los alumnos: las habitaciones se distribuían alrededor de los patios, las clases tenían lugar en una sala separada y había mezquitas de verano e invierno para la oración. En las puertas se ha conservado una inscripción sobre la obligación de buscar el conocimiento para todo musulmán y toda musulmana. La mayólica junto al ladrillo visto muestra que la decoración no llegó a todas las torres, los nichos y la mitad del patio. Las escuelas se utilizaron hasta mil novecientos veinte, y las paredes de las habitaciones conservan hasta seis repintados posteriores.
Las dos madrasas están orientadas con sus entradas una frente a la otra. En Bujará, a una pareja así la llamaban «qosh»: entre dos edificios independientes surgía una pequeña plaza. La primera ya llevaba en pie doscientos treinta y cinco años cuando apareció su vecina.
En mil seiscientos cincuenta y uno, Abdulaziz Khan, gobernante del Kanato de Bujará del siglo XVII, ordenó construir su propia madrasa frente a la escuela de Ulugh Beg. Buscaba un resultado perfectamente medible: el nuevo edificio debía superar al antiguo en tamaño y en riqueza decorativa. El arquitecto de la corte Muhammad Salih reunió en la fachada y en las salas de ceremonia casi todo el repertorio de los costosos oficios artesanales de Bujará: mosaicos, mayólica, yeso tallado y pintura en relieve dorada. Entre los motivos aparecieron jarrones con flores, serpientes con cabeza de pájaro y pabellones de jardín.
Tras el portal decorado se encontraba una institución de enseñanza con alojamiento para los alumnos. Se instalaban en habitaciones alrededor del patio, estudiaban en una sala separada y rezaban en una mezquita de verano o de invierno. Más tarde, los residentes repintaron sus habitaciones a su gusto; los investigadores hallaron hasta seis capas de acabado en las paredes. La rivalidad del kan con un predecesor muerto hacía mucho tiempo proporcionó a los alumnos una escuela que se utilizó hasta mil novecientos veinte.
Los artesanos no ejecutaron por completo el encargo de Abdulaziz Khan. Llegaron a revestir el portal y la parte derecha de la fachada principal, pero las torres, algunos nichos y la mitad del patio quedaron sin la decoración prevista. Las obras se detuvieron durante un golpe de palacio. Durante varios años, el hermano menor del kan, Subhan Quli Khan, que gobernaba Balj y aspiraba al trono, sostuvo una disputa con él. Abdulaziz Khan acabó cediéndole el trono y partió en peregrinación a La Meca. En febrero de mil seiscientos ochenta y uno, en las mezquitas de Bujará ya se pronunciaba el nombre del nuevo kan, y la decoración de la madrasa de Abdulaziz Khan nunca llegó a terminarse.
Abdulaziz Khan eligió como rival la escuela de Ulugh Beg. Ulugh Beg, príncipe timúrida que gobernaba Bujará y Samarcanda, quería convertir las ciudades bajo su dominio en centros de saber. En mil cuatrocientos diecisiete encargó aquí la primera de sus tres madrasas conservadas. Ulugh Beg no realizó observaciones del cielo entre estos muros: su nombre permaneció como el del promotor y protector de la escuela.
Él mismo solo llegó aquí el veintiocho de noviembre de mil cuatrocientos diecinueve. Ulugh Beg repartió regalos entre los alumnos y otros hombres de saber: así, la primera presencia del promotor en su propia madrasa confirmó de inmediato la función del edificio. En las puertas se ha conservado una inscripción que dice que buscar el conocimiento es una obligación para todo musulmán y toda musulmana. Frente a ella está la respuesta de Abdulaziz Khan: el portal es más alto y más fastuoso, y su decoración se interrumpe donde los artesanos perdieron a su mecenas.
Información práctica
Las fachadas están accesibles permanentemente; los patios interiores y las dependencias museísticas funcionan con un horario cambiante.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El mejor lugar para comparar es la calle entre los edificios. Entra en los patios solo cuando el acceso esté abierto y no cuentes con poder ver ambos interiores al mismo tiempo.
