Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Portal meridional del siglo XII
- Escalera oriental
- Cubiertas abovedadas
- Alfombras en la sala rebajada
La historia del lugar
El portal meridional, con terracota tallada, conduce a la antigua mezquita, cuya sala se encuentra notablemente por debajo de la calzada actual. En el interior, los soportes redondos fueron sustituidos en otro tiempo por otros cuadrados, y las cubiertas se dispusieron en cúpulas; desde fuera, una escalera oriental desciende hasta la sala. En el siglo veinte, los arqueólogos liberaron la entrada meridional de los estratos que la rodeaban, y ahora vuelve a verse junto al portal posterior.
Ante usted se encuentra una antigua mezquita de barrio; desde mil novecientos noventa y uno alberga un museo de alfombras. Su nombre se refiere a la vida anterior de este lugar. «Magok» significa depresión, y «attori» alude a los attar, comerciantes de preparados medicinales, especias y perfumes. Sus tiendas se encontraban en el bazar que rodeaba la mezquita. Vendedores y compradores venían aquí para la oración diaria.
Los cimientos del edificio se encuentran ahora a cuatro metros y medio por debajo de la calle. La mezquita no se ha hundido: a lo largo de los siglos, la gente reconstruyó repetidamente los barrios vecinos y colocó nuevas superficies, elevando el nivel de la ciudad a su alrededor. A comienzos del siglo dieciséis, el portal meridional estaba parcialmente destruido y la propia mezquita casi había quedado oculta bajo estratos posteriores.
En mil quinientos cuarenta y uno, Abdulaziz Khan, gobernante de Bujará del siglo XVI, emprendió una gran reconstrucción de esta parte de la ciudad y pretendía demoler el edificio deteriorado. Ahmad Kasani, Makhdumi Azam, a quien llamaban el Gran Maestro, se opuso. Dirigía a los sufíes naqshbandíes y procuraba que conservaran la mezquita donde a él mismo le gustaba rezar y quedarse a reflexionar. El lugar no le pertenecía y él no disponía de las obras: el kan podía sencillamente no aceptar su petición. Makhdumi Azam solo se apoyaba en su autoridad como maestro religioso, con la que los gobernantes contaban.
Abdulaziz Khan, gobernante de Bujará del siglo XVI, desistió de la demolición. Makhdumi Azam murió en mil quinientos cuarenta y dos y no vio el final de las obras. Unos años después, los artesanos restauraron la mezquita según el plano anterior, pero sustituyeron los soportes redondos por otros cuadrados e instalaron nuevas cubiertas abovedadas. No elevaron el antiguo suelo hasta el nivel de la ciudad, que había crecido. En su lugar, abrieron una entrada en la parte alta del muro oriental y la unieron mediante una escalera con la sala de abajo.
A comienzos del siglo veinte, de la tierra solo sobresalían las cúpulas y parte del portal posterior. En los años treinta, los arqueólogos retiraron los estratos que rodeaban el edificio y volvieron a descubrir la entrada meridional del siglo doce, con terracota tallada y ornamento de ladrillo. Ahora, en el interior hay alfombras extendidas y colgadas; la escalera oriental conduce a la sala rebajada, y por el sur está abierto aquel antiguo portal que sobrevivió a la demolición cancelada.
Información práctica
La visita exterior está disponible de forma permanente; en el interior funciona un museo de alfombras, pero el horario vigente y la taquilla deben confirmarse en el lugar.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe los niveles descubiertos solo desde las plataformas accesibles y no entre más allá de las barreras. Incluso con el interior cerrado, la diferencia de altura se aprecia desde fuera.
