Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Seis patios sucesivos
- Escaparates de las plantas bajas
- Paso entre las calles Király y Dob
- Inscripción «Gozsdu» en la entrada
La historia del lugar
En mil ochocientos sesenta y nueve, Emanuil Gojdu (Manó Gozsdu), exitoso abogado de Pest y propietario de una casa en la calle Király, dispuso del patrimonio que había ganado ejerciendo la abogacía. En el entorno húngaro lo llamaban Manó Gozsdu; de ahí el nombre actual de los patios. La única hija de Gojdu murió siendo bebé y él no tuvo otros hijos. Aseguró el sustento de su esposa y sus parientes, y legó la mayor parte de sus bienes a la Fundación Gozsdu: esta debía pagar los estudios de jóvenes ortodoxos capaces de familias rumanas de Hungría y Transilvania, cuyos padres no podían permitírselo.
Tras la muerte de Gojdu, los representantes de la fundación necesitaban unos ingresos permanentes. La casa de la calle Király producía rentas de alquiler; en mil ochocientos ochenta y tres, la fundación adquirió otra casa en la calle Dob, al lado opuesto de la manzana. Entre las dos direcciones había una parcela muy profunda. Los patronos invirtieron casi un millón de coronas en la construcción de un complejo de alquiler y encargaron al arquitecto Győző Czigler que llenara la parcela de modo que las dependencias situadas dentro de la manzana no se convirtieran en oscuras alas traseras.
Czigler dispuso siete edificios transversalmente en la parcela y los separó mediante seis patios abiertos. Así surgió una calle interior de unos doscientos cuarenta metros de longitud, que conduce de la calle Király a la calle Dob. En la planta baja se proyectaron cuarenta y cinco tiendas; arriba, treinta y nueve apartamentos espaciosos y dos viviendas para porteros. Los locales comerciales los alquilaban joyeros, grabadores, vendedores de telas y otros artesanos del barrio judío circundante.
El alquiler formaba parte de los ingresos de la fundación, de los que se concedían becas. A lo largo de varias décadas, miles de escolares y estudiantes recibieron esa ayuda: el dinero de las casas de Budapest les permitió estudiar en Pest, Viena y otras ciudades universitarias. El propio Gojdu no llegó a ver estos edificios: murió unos treinta años antes de que se construyeran. Su testamento fue ejecutado por las personas que administraban el capital que había dejado.
Hoy las plantas bajas vuelven a estar ocupadas por comercios, restaurantes y bares. Su cadena ininterrumpida apareció precisamente aquí porque Czigler proyectó desde el principio el paso a través de la manzana como una serie de locales comerciales con apartamentos encima. La inscripción «Gozsdu» en las entradas conserva la forma húngara del apellido del abogado, y los seis patios sucesivos conservan la disposición de la casa que los patronos construyeron para que el alquiler se transformara en dinero para los estudios.
Información práctica
Espacio comercial de paso; los establecimientos y eventos individuales funcionan según sus propios horarios.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un paso animado con establecimientos y viviendas, no un corredor de museo. No bloqueen las puertas ni las escaleras; para observar tranquilamente la disposición del complejo, elijan un momento con menos gente.
