Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Gran estanque circular
- Estatua de Venus en el borde noroeste del estanque
- Avenidas centrales rectas
- Edificios oficiales en el perímetro
La historia del lugar
En septiembre de mil ochocientos treinta, granaderos del ejército del Reino Unido de los Países Bajos estaban apostados en la avenida central del Parque de Bruselas. Bélgica aún no existía: tras las guerras napoleónicas, los Países Bajos septentrionales y meridionales se unieron bajo la corona de Guillermo Primero. Cuando la milicia de Bruselas exigió una administración separada para las provincias meridionales, el rey se negó y envió tropas aquí.
Las mandaba el príncipe Frederik, segundo hijo de Guillermo: debía devolver Bruselas al gobierno de su padre. Frente al ejército se alzaron voluntarios que querían conservar la ciudad. Eran principalmente personas sin profesión militar. Entre los rebeldes heridos cuyas ocupaciones quedaron registradas en los hospitales de Bruselas, los jornaleros constituían una abrumadora mayoría; junto a ellos figuraban constructores, tejedores, curtidores, carpinteros y pequeños comerciantes. Arriesgaban la vida y el jornal diario del que vivían sus familias.
El veintitrés de septiembre, los granaderos del coronel Klerk lograron abrirse paso hasta el parque. Una parte de los soldados ocupó los edificios reales, otra el Palacio de la Nación, es decir, el parlamento del reino unido, y los demás se desplegaron a lo largo de la avenida central. Frederik ordenó a Klerk mantener el parque y esperar la llegada de las fuerzas principales.
Klerk cumplió la orden literalmente. A las nueve y media de la mañana, la vecina Plaza Real casi no estaba defendida. Aproximadamente una hora después, los voluntarios ya se habían atrincherado en las casas que la rodeaban y abrieron fuego contra las salidas del parque. Los granaderos ocuparon las avenidas, pero dejaron al enemigo los edificios del perímetro. La zona de paseo, batida por el fuego, se convirtió para ellos en un campamento estrecho.
Se detuvieron precisamente aquí porque medio siglo antes de la batalla, el magistrado de Bruselas y el gobierno de los Países Bajos Austríacos transformaron la antigua Warande, una reserva de caza palaciega, en la primera zona de paseo pública de la ciudad. Nivelaron el terreno sobre la antigua Bruselas, trazaron avenidas rectas y lo rodearon de calles y edificios oficiales. En mil ochocientos treinta, esta geometría permitió desplegar a los soldados, pero las casas de los bordes dieron cobijo a sus adversarios.
Durante cuatro días, las posiciones apenas cambiaron. El número de voluntarios crecía; disparaban desde las ventanas y atravesaban los muros de los sótanos vecinos para acercarse ocultamente al Palacio de la Nación. A los soldados se les agotaban las fuerzas y no había noticias de refuerzos. A Frederik le quedaba bombardear la ciudad o retirarse. A última hora de la noche del veintiséis de septiembre, ordenó la retirada. Por la noche, el ejército abandonó el parque y se dirigió a Amberes. El Comité Revolucionario, que coordinaba a los voluntarios, se convirtió en el Gobierno Provisional de Bélgica y el cuatro de octubre proclamó la independencia de Bélgica.
Del campamento de cuatro días no quedan fortificaciones ni cañones. En el borde noroeste del gran estanque circular, la actual estatua de Venus ocupa el lugar de la estatua de Tetis, destruida en mil ochocientos treinta. Se han conservado las avenidas rectas en las que Klerk dejó a sus granaderos esperando refuerzos; la estatua que se encontraba aquí durante la batalla ya no existe.
Información práctica
Parque urbano abierto; son posibles restricciones por el tiempo y por eventos.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El parque es importante como espacio abierto: recorra al menos una avenida central y compare las vistas en distintas direcciones.
