Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Antiguos letreros de la casa número seis
- Mostrador de madera
- Techo pintado
- Suelo de baldosas
La historia del lugar
Tras el antiguo letrero de la casa número seis, la tienda continúa donde ya no se ve desde la calle: escaleras interiores y pasillos llevan a la vecina Via Caprarie y a los espacios donde se hornea pan y se prepara pasta. En la sala de ventas se conservan el mostrador de madera de comienzos del siglo pasado, paneles con estantes, el techo pintado, lámparas y suelo de baldosas. Aquí, el comercio y el trabajo del obrador siguen estando a lados distintos de una misma puerta.
Los vendedores de tejidos de lana, los drappieri, dieron a esta calle el nombre de Via Drapperie. Sus tiendas se encontraban precisamente aquí; en los documentos municipales, la forma «Drapparia» aparece desde mil seiscientos treinta y cinco. Antes, la calle recibía el nombre de la iglesia de San Matteo degli Accarisi y de la familia Accarisi, que poseía casas cerca. Con el tiempo, los boloñeses conservaron para ella la denominación comercial.
En la casa número seis hace tiempo que no se comercia con tejidos. Aquí se encuentra la tienda Paolo Atti e Figli, que permite seguir cómo Via Drapperie pasó a formar parte del Quadrilatero alimentario.
Paolo Atti llegó a Bolonia desde el campo en busca de trabajo. Empezó como ayudante de panadero y contaba sobre todo con su propio oficio. Los documentos sitúan el comienzo de su negocio en la tienda de Via Drapperie en mil ochocientos sesenta y ocho. Atti se convirtió en propietario de un gran obrador de pan llamado Forno Piemontese y después amplió el negocio hasta la vecina Via Caprarie. A comienzos del siglo veinte construyó allí una casa nueva; las tiendas quedaron unidas por escaleras interiores, pasillos y espacios de producción.
En mil novecientos veintidós, la hija de Paolo, Margherita Atti, continuó el negocio. Para una empresaria boloñesa de aquella época, era un papel poco frecuente: ella misma se ocupaba de la producción y el comercio familiares. Más tarde se unió a ella su hija Paola Atti. Durante la Segunda Guerra Mundial tuvieron que trabajar con el racionamiento de alimentos y el mercado negro. En el sótano se refugiaban partisanos, y arriba entraban soldados alemanes en la tienda. La explosión de una bomba junto a la Mercanzia destruyó los espejos de la tienda decorada en estilo Liberty, pero la familia conservó el negocio y lo transmitió a las generaciones posteriores.
En la casa número seis aún permanecen los antiguos letreros. En el interior se conservan el mostrador de mil novecientos siete, paneles de madera con estantes, techos pintados, lámparas y suelo de baldosas; los espejos tuvieron que sustituirse después de la explosión de la guerra. Detrás de la tienda sigue pasando un recorrido interior hacia Via Caprarie, a lo largo del cual funcionan los espacios donde se hornea pan y se prepara pasta.
Información práctica
Calle urbana de libre acceso; el horario de cada tienda varía.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La antigua iglesia es difícil de reconocer desde la calle, así que no busque una fachada eclesiástica evidente.
