Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cuatro torres altas
- Bloques largos de diez plantas
- Meandros bajos
- Celosías de hormigón y logias profundas
La historia del lugar
En mil novecientos sesenta y ocho, Aleksandar Stepanović, asistente de treinta y siete años de la Facultad de Arquitectura de Belgrado, se unió a Božidar Janković y Branislav Karadžić, proyectistas del Centro de Vivienda del Instituto de Ensayo de Materiales. En un concurso de toda Yugoslavia debían transformar una celda numerada del plano urbano —el Bloque 23— en viviendas para varios miles de personas. Para Stepanović era su primera gran construcción; Janković y Karadžić habían proyectado hasta entonces edificios mucho más pequeños.
Los tipos básicos de edificios ya estaban definidos: la torre, el bloque largo y el meandro quebrado. Edificios así se alzaban en los vecinos Bloque 21 y Bloque 28. Los tres arquitectos analizaron sus plantas y decidieron corregir lo que se había descubierto después de que los residentes se instalaran. Modificaron las proporciones de los edificios altos, abrieron patios interiores en los bloques largos y dividieron el meandro en partes más cortas, con forma de herradura.
Su trabajo principal lo realizaron dentro de los apartamentos. Los arquitectos partían de una dificultad sencilla: los miembros de la familia deben poder reunirse y, al mismo tiempo, llegar a sus habitaciones sin molestar a los demás. Colocaron el comedor o la sala de estar en un núcleo común y dispusieron a su alrededor una segunda ruta entre las habitaciones. Hicieron móviles algunas particiones para que los residentes pudieran cambiar la distribución a medida que crecían los niños. Más tarde, los estudiantes de Stepanović estudiaban estas «conexiones circulares» como uno de los recursos fundamentales de la escuela de vivienda de Belgrado.
El encargo lo pagaba el Ejército Popular Yugoslavo, que necesitaba apartamentos para militares y empleados civiles. El encargo organizado por el ejército permitió construir aquí dos mil cien apartamentos, previstos para siete mil quinientos sesenta residentes. Entre los edificios aparecieron una escuela y dos guarderías; en las plantas bajas los arquitectos reservaron espacios para el consejo de vecinos y la atención diurna de los niños, y en las cubiertas previeron talleres para artistas. Así, el bloque numerado recibió dentro de sus límites todo lo necesario para la vida cotidiana.
La obra proporcionó a Stepanović, Janković y Karadžić el principal premio del Salón de Arquitectura de Belgrado y el premio republicano del periódico Borba. Las celosías de hormigón, los miradores y las logias profundas dieron a los críticos motivo para llamar a lo construido «barroco de hormigón». En dos mil diecinueve, el Museo de Arte Contemporáneo de Belgrado de Nueva York incorporó a su colección de arquitectura variantes del plano del bloque realizadas con rotulador y lápiz.
En estas láminas los arquitectos aún reordenan las torres y curvan los bloques largos. Aquí su elección definitiva se alza a tamaño natural: cuatro torres de veintiún plantas cada una, dos bloques de diez plantas, meandros bajos y una escuela entre ellos. Tras la celosía de hormigón de las fachadas quedan los apartamentos con aquel mismo núcleo común y una ruta que lo rodea.
Información práctica
Barrio residencial abierto; es posible pasar por los patios, pero los portales y las cubiertas no forman parte del acceso turístico.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un barrio residencial, no un museo de arquitectura: manténgase en los caminos públicos, no entre en los portales ni dirija la cámara hacia las ventanas.
