Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Largos muros de piedra
- Ábside de altar
- Campanario
- Figuras de guerreros junto a la entrada
La historia del lugar
El largo edificio de piedra bajo la muralla de la fortaleza comenzó siendo un almacén de pólvora. En la primera mitad del siglo dieciocho, los militares austríacos lo instalaron en el arrabal oriental al pie de la fortaleza. La Ciudad Baja junto a los ríos estaba ocupada entonces por un arsenal, cuarteles, almacenes de grano y talleres: las municiones debían guardarse dentro de las fortificaciones, cerca de la guarnición. Los otomanos, que regresaron después, conservaron para el edificio su antiguo uso. Aquí no hubo altar durante alrededor de un siglo y medio.
Pero los habitantes de Belgrado consideraban que el almacén había sido una iglesia. Ya Miloš Obrenović, que buscaba para los serbios el derecho a restaurar santuarios cristianos en la fortaleza, hablaba al pachá otomano de dos iglesias tras las murallas donde se guardaban municiones. Una de ellas se vinculaba con Ružica, un templo conocido por canciones populares y leyendas. Los historiadores no han encontrado pruebas de que la Ružica medieval se alzara precisamente en este lugar.
Para los habitantes de la ciudad, esa incertidumbre no fue un obstáculo. En la primavera de mil ochocientos sesenta y siete, mientras se preparaba la entrega de la fortaleza, el periódico ya informó de una colecta de donativos para una iglesia serbia que antes había servido a los otomanos como almacén. La gente daba dinero para devolver un templo cuya existencia aquí todavía debía demostrarse.
Tras la partida de la guarnición otomana, los soldados serbios entraron en la fortaleza. No demolieron el edificio elegido: al almacén de pólvora le añadieron un ábside de altar y un campanario. El metropolitano Mihailo Jovanović, jefe de la Iglesia ortodoxa serbia, consagró la iglesia de la guarnición ese mismo año. Oficialmente está dedicada a la Natividad de la Virgen. «Ružica» es un nombre popular, no el nombre de una santa; su origen se relaciona con la antigua festividad de Rusalia y con leyendas tardías. No existe un registro fiable de quién aplicó por primera vez este nombre al antiguo almacén.
Los soldados serbios recibieron su iglesia en el mismo lugar donde antes se guardaban municiones. Este vínculo determinó su destino posterior. Durante el asalto a Belgrado de mil novecientos quince, el fuego de artillería dañó gravemente la iglesia Ružica junto con las fortificaciones cercanas a los ríos.
Hubo que restaurarla después de la guerra. El Ministerio de Guerra pagó las obras principales, y el arquitecto emigrado ruso Nikolái Krasnov preparó el proyecto del edificio actual. Para mil novecientos veinticinco, el templo fue consagrado de nuevo. Para su decoración, los artesanos de la Fábrica Técnico-Militar de Kragujevac utilizaron casquillos de artillería, cartuchos de fusil y de revólver, y sables de oficiales. Con ellos hicieron dos grandes lámparas de araña, candelabros e iconos en relieve. Según los dibujos de Krasnov, colocaron guerreros de distintas épocas a la entrada; el bronce para las figuras también se obtuvo del material militar que había quedado.
Los muros laterales conservan el volumen del almacén de pólvora. El ábside y el campanario aparecieron al transformarlo en iglesia de guarnición. Los sables y los casquillos del interior, el guerrero medieval y el soldado de infantería junto a la puerta proceden de la restauración posterior a la siguiente guerra.
Información práctica
La Ciudad Baja está abierta como itinerario exterior; la iglesia Ružica funciona según el horario eclesiástico.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Si la iglesia está abierta, entre en silencio y recuerde que es un templo en funcionamiento; si la entrada está cerrada, los soldados y el volumen exterior siguen revelando su origen militar.
