Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Estatua ecuestre del príncipe Mihailo Obrenović
- Fachada del Teatro Nacional de Belgrado
- Pedestal con los nombres de las ciudades
- Monumento a Vasa Čarapić
La historia del lugar
Entre la estatua ecuestre del príncipe Mihailo Obrenović y el Teatro Nacional de Belgrado se alzaba la Stambol kapija, las principales puertas de Belgrado por el lado de tierra. Los austríacos las construyeron a comienzos del siglo dieciocho, y el nombre otomano apareció más tarde: desde aquí comenzaba el camino a Estambul, la Constantinopla de entonces. El paso central estaba destinado a los carruajes y los dos laterales, a los peatones. Tras las puertas se extendía la ciudad, rodeada por un foso; ante ellas quedaba un campo abierto donde los jefes otomanos celebraban ejecuciones públicas.
En diciembre de mil ochocientos seis, Vasa Čarapić condujo aquí a sus hombres, como comandante de los insurgentes del distrito de Grocka. Antes del levantamiento lo habían elegido knez local. Entonces esa palabra designaba al jefe de varias aldeas: repartía los impuestos, resolvía disputas y respondía por los habitantes ante los funcionarios otomanos. Esta posición le daba peso entre sus vecinos y, al mismo tiempo, convertía a la persona en un blanco fácil.
La región de Belgrado estaba entonces gobernada por los dahías, jefes jenízaros que habían usurpado el poder contra la voluntad del sultán. Temiendo una rebelión, decidieron matar a los knezes serbios. Čarapić logró escapar a Avala; capturaron y mataron a su pariente Marko. Tras esta matanza, los jefes locales y los campesinos iniciaron el Primer levantamiento serbio, y Vasa pasó de recaudador de impuestos a voivoda del distrito de Grocka.
Los insurgentes mantuvieron Belgrado sitiada durante unos dos años y medio. Para el ataque nocturno decisivo dividieron la ciudad entre varias columnas, y a Čarapić, con unos tres mil combatientes, le correspondió la Stambol kapija, la más fortificada. Condujo a sus hombres hacia las puertas y, durante el asalto, fue herido de muerte. Sacaron a Čarapić del combate y lo llevaron a la tienda de Karađorđe, jefe del levantamiento, en Tašmajdan. Vivió unas dos horas más, alcanzó a pedir que lo enterraran junto al Monasterio de Rakovica y murió.
Su columna continuó el avance. Ese mismo día, los insurgentes tomaron la parte urbana de Belgrado y la guarnición otomana se retiró a la Fortaleza de Belgrado. A comienzos del año siguiente, la guarnición capituló. El propio Čarapić no vio el resultado del asalto que había iniciado en estas puertas.
La victoria resultó temporal: tras la derrota del levantamiento, las tropas otomanas regresaron. La Stambol kapija permaneció en pie casi sesenta años más. En mil ochocientos sesenta y seis, el príncipe Mihailo Obrenović ordenó demolerla. Procuraba obtener la retirada de las guarniciones otomanas que quedaban en las ciudades serbias y, al año siguiente, recibió las llaves de Belgrado. Los nombres de las ciudades entregadas entonces pueden leerse hoy en el pedestal de su estatua ecuestre.
El príncipe eligió el lugar despejado junto a las antiguas puertas también para la sede permanente del Teatro Nacional de Belgrado. Destinó cinco mil ducados de sus propios fondos a la construcción, pero no vivió hasta la inauguración: en mil ochocientos sesenta y ocho, Mihailo fue asesinado en Košutnjak. El teatro abrió un año después y, en mil ochocientos ochenta y dos, se instaló en la plaza el monumento al príncipe. Así quedaron juntos dos de sus proyectos inconclusos: el teatro, construido después de su muerte, y el espacio vacío de las puertas, cuya demolición abrió Belgrado hacia nuevos barrios.
Al principio, el espacio se llamaba Plaza del Teatro. En mil novecientos cuarenta y cinco, la Asamblea Constituyente abolió la monarquía yugoslava y proclamó la República Federal Popular de Yugoslavia. Al año siguiente, la plaza recibió su nombre actual en honor del régimen republicano instaurado entonces. La figura ecuestre del príncipe permaneció en su lugar durante el cambio de nombre.
Hoy los belgradenses quedan «junto al caballo», junto al monumento a Mihailo. Aquí confluyen los visitantes del teatro y del Museo Nacional de Serbia, comienzan los paseos por la ciudad y se reúnen los participantes en actos públicos. La propia Stambol kapija ya no existe: su emplazamiento se encuentra entre el caballo y el teatro. Al comienzo de la calle Francuska se alza una figura de Vasa Čarapić, con la mano levantada hacia el sable; desde la plaza parte la calle Vasa Čarapić.
Información práctica
Plaza urbana abierta; el museo y el teatro funcionan según calendarios distintos.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Aléjese hasta el borde de la plaza para ver el monumento junto con los edificios que lo rodean; no espere encontrar sobre el terreno el contorno exacto de la Stambol kapija.
