Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arco de entrada
- Filas de comercios
- Restaurantes junto a la orilla
- Embarcaderos
La historia del lugar
Por una mesa junto al agua se pedía más que por un lugar en la orilla. Los pilotes clavados en el fondo, a los lados de la calzada en la parte occidental de Qianhai, sostenían un entarimado; en el centro quedaba un paso. La comida se vendía en el lado sur, y en el norte funcionaban las casas de té y actuaban narradores, acróbatas e ilusionistas. Ahora la orilla está ocupada por restaurantes y tiendas, junto a los que funcionan embarcaderos, y del antiguo mercado solo queda su nombre.
En mil ochocientos setenta y cuatro, los comerciantes de Shichahai perdieron sus ingresos estivales a causa de la muerte del emperador Tongzhi. Los funcionarios de la Administración de Jardines Imperiales eran responsables de esta masa de agua y vigilaban el cumplimiento del luto de la corte. Prohibieron instalar cobertizos en la orilla y vender té. Los comerciantes fueron expulsados y el paseo estival decayó.
Para entonces ya había algo que prohibir. Durante el reinado de Tongzhi, cada vez más habitantes de la ciudad acudían a Qianhai para contemplar los lotos. Los comerciantes les instalaban mesas de té y luego invitaban a narradores y artistas. Todos ellos ganaban dinero solo cuando el público se demoraba junto al agua, por lo que el lugar de té fue rodeándose poco a poco de comida, espectáculos y pequeño comercio.
Pudieron volver más de cuarenta años después. En mil novecientos dieciséis, comerciantes locales y vecinos influyentes pidieron a la administración municipal que legalizara el comercio estival espontáneo. Los funcionarios asignaron al mercado una larga calzada en la parte occidental de Qianhai y fijaron la temporada: desde el primer día del quinto mes lunar hasta el decimoquinto día del séptimo. Los comerciantes obtuvieron normas permanentes y volvieron a poder contar con los ingresos de varios meses de verano.
La calzada explicaba la disposición del mercado. Dejaban un paso en el centro y, a ambos lados, clavaban pilotes en el agua, los unían con travesaños y tendían tablones. La mayor parte de los cobertizos de té se alzaba sobre el lago. A esos lugares los llamaban «asientos de agua» y cobraban más por ellos. Los vendedores de comida ocupaban la mitad sur de la calzada; en la norte trabajaban las casas de té, los narradores, los acróbatas y los ilusionistas. No se cobraba entrada: un comerciante llevaba clientes a otro.
La temporada coincidía con la floración de los lotos, de ahí el nombre. También se aplicaba a la mercancía. Las familias de comerciantes vendían rizomas de loto frescos, cápsulas de semillas, castañas de agua y semillas peladas de la planta acuática euriále, recogidas en Shichahai o traídas de las afueras occidentales de Pekín. Conservaban los productos en tinas de madera con agua y los servían por separado o los añadían a platos fríos y gachas de arroz. Los habitantes de la ciudad venían a contemplar las flores, y los vendedores convertían lo cultivado en el lago en sus breves ingresos estacionales.
El antiguo mercado dejó de existir en mil novecientos cincuenta y uno. En mil novecientos noventa, los cuidadores del parque reabrieron el Mercado del Loto, ya como una calle comercial permanente, y el calígrafo Qi Gong escribió su nombre para el arco de entrada. Ahora hay tiendas y restaurantes a lo largo de la orilla occidental, y junto a ellos funcionan embarcaderos. Ya no quedan los cobertizos sobre pilotes, la división estival de la calzada ni los vendedores de la cosecha del lago; sobre la calle permanente permanece el nombre del mercado que antaño se desmontaba para el decimoquinto día del séptimo mes.
Información práctica
El paseo marítimo está abierto al paso, con entrada libre; los horarios de cafés, tiendas y embarcaderos cambian según la temporada.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No cuentes con ver el histórico mercado estacional en su forma anterior: hoy importan más la propia orilla y la costumbre conservada de descansar junto al agua. Para hacer una pausa, elige un lugar fuera del flujo principal de peatones.
