Parada 3 de 6

Casa Batlló

Aquí se verá qué partes de su célebre aspecto se construyeron antes de que los funcionarios accedieran a legalizarlas.

10 min
Casa Batlló
Simon Burchell · CC BY-SA 4.0; cropped/resized for app; ShareAlike applies
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En qué fijarse

  • Balcones de hierro
  • Torre con cruz
  • Fachada ondulada

La historia del lugar

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Tras la irregular envoltura de piedra sigue en pie el armazón del antiguo edificio de apartamentos; durante la reforma modificaron la fachada, las plantas y el tejado. En la planta baja funcionaban comercios, encima se encontraba la planta de la familia y los apartamentos superiores estaban destinados a inquilinos. Por la fachada discurren balcones de hierro con aberturas dobles, y sobre el tejado se alza, desplazada hacia el borde izquierdo, una torre con cruz.

Hoy se realizan visitas guiadas tras la fachada ondulada, pero el nombre «Casa Batlló» significa «casa de Batlló». Josep Batlló i Casanovas era un industrial textil y propietario de varias fábricas barcelonesas. En mil novecientos tres compró un anodino edificio de viviendas, construido ya en mil ochocientos setenta y siete. La familia pensaba ocupar la espaciosa planta situada sobre los comercios y alquilar los apartamentos superiores. Las fábricas habían dado a Batlló una fortuna; el inmueble debía proporcionarle una renta constante.

Al principio, el nuevo propietario decidió derribar el edificio. En enero de mil novecientos cuatro presentó una solicitud, pero no adjuntó planos ni siquiera indicó quién dirigiría las obras. Los funcionarios municipales exigieron que completara la documentación. Entonces Batlló encargó el proyecto a Antoni Gaudí, el arquitecto de quien esperaba una casa digna de aquella dirección. Gaudí propuso conservar la estructura anterior y transformarla por completo. En noviembre, Batlló renunció oficialmente al derribo y solicitó permiso para modificar todas las plantas, la fachada y el tejado.

Aún no había permiso, pero Batlló y Gaudí ya llevaban a cabo la reforma. Los servicios municipales ordenaron varias veces detener las obras y amenazaron con acciones judiciales: los constructores ocupaban una parte de la calle y seguía sin existir un proyecto aprobado. Batlló no detuvo las obras. El treinta de abril de mil novecientos seis comunicó que la fachada estaba terminada y que se podía retirar la valla. El dieciséis de mayo, un inspector acudió a revisarla y vio el edificio acabado.

En la siguiente inspección, los funcionarios descubrieron un entresuelo y dos habitaciones en el tejado que no figuraban en la documentación presentada. Además, los planos firmados por Gaudí no mostraban los balcones de hierro con dos aberturas, precisamente los que recuerdan máscaras o huesos y definen el aspecto actual de la fachada. En el plano, la torre estaba en el centro y no tenía cruz; Gaudí desplazó la torre construida hacia el borde izquierdo y la remató con una cruz.

Para Batlló, la disputa tuvo una continuación muy concreta en términos económicos. El dieciséis de octubre de mil novecientos seis, junto con su esposa, pidió autorización para alquilar los apartamentos y volvió a declarar que las obras habían terminado. Tuvo que esperar otros seis años la respuesta. A juzgar por los documentos del expediente, durante todo ese tiempo los apartamentos superiores no proporcionaron renta a sus propietarios. Solo en mil novecientos doce Batlló pagó las tasas fijadas, los funcionarios empezaron a formalizar la reforma ya realizada y, el veintiséis de marzo de mil novecientos trece, expidieron el permiso: casi siete años después de que terminaran las obras.

Los balcones actuales y la torre con cruz son precisamente las partes de Casa Batlló que el inspector municipal vio acabadas mucho antes de que fueran legalizadas oficialmente.

Información práctica

Tiempo en la parada10 min
Siguiente puntoCasa Milà
Entradacon entrada; exterior libre

Casa Batlló funciona con entradas de hora fija y modalidades de visita independientes; consulte en la página oficial de entradas las horas actuales de primera y última entrada.

Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Para contemplar el conjunto, aléjese hasta el otro lado del Paseo de Gracia y observe de cerca los detalles de las plantas inferiores. El interior y los espacios residenciales requieren una entrada independiente y una hora de visita seleccionada.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Siga subiendo por la avenida hasta la casa de esquina de piedra sin labrar.

Parada 3 de 6Después: Casa Milà

Ruta terminada

Paseo completado

«Casas modernistas del Ensanche» — 6 paradas, unos 1,5 km, 3 h 30 min.

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