Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Casa Padellàs
- Apoyos bajo el palacio
- Calle romana
- Pilas de la lavandería y la tintorería
La historia del lugar
Bajo la plaza yace un barrio romano de casi cuatro mil metros cuadrados: una calle pasa entre pilas para lavar y teñir tejidos, talleres de pescado y una bodega. Al norte del foro trabajaban aquí, unos junto a otros, comerciantes de pescado, lavanderos y tintoreros, salaban las capturas y preparaban garum. Más tarde aparecieron en el barrio construcciones del primer complejo episcopal. Los pilares y las vigas sobre los antiguos muros sostienen un palacio urbano, por lo que las ruinas se conservaron donde fueron descubiertas.
En mil novecientos treinta y uno, unos obreros encontraron en una zanja para los cimientos una ánfora romana entera. Los cimientos estaban destinados a una casa que antes se alzaba en otra parte de Barcelona.
La Casa Padellàs, un palacio mercantil de comienzos del siglo dieciséis, iba a ser demolida al abrirse la Vía Laietana. El ayuntamiento decidió trasladarla desde la calle de Mercaders hasta la plaza del Rei. Desmontaron las fachadas y el patio, y numeraron las piedras. En la plaza acababa de quedar libre un solar adecuado. Allí pensaban reconstruir el palacio y entregárselo a la Escuela Massana, la escuela municipal de arte.
Antes de que empezaran las obras, el director del Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona, Agustí Duran i Sanpere, pidió permiso para investigar el solar. La muralla romana pasaba muy cerca, y bajo la plaza podían encontrarse calles de Barcino. Duran llevaba intentando crear un museo permanente de historia de la ciudad desde mil novecientos veinticinco, pero, tras la exposición temporal que organizó, el museo volvió a quedarse sin sede.
Los funcionarios municipales no concedieron dinero para las excavaciones. Los constructores vertieron apresuradamente amplios muros de hormigón para los cimientos. Duran intervenía fuera de los límites de su cargo: cobraba un sueldo por dirigir el archivo y se arriesgaba a que lo acusaran de ocuparse de asuntos ajenos.
El hallazgo del ánfora obligó al ayuntamiento a cambiar de decisión. Hubo que romper el hormigón ya colocado sobre el antiguo barrio. Las excavaciones continuaron y, bajo la futura casa, aparecieron una calle romana, pilas de una lavandería y una tintorería, dependencias para preparar y salar pescado, recipientes de garum y una bodega. Aquí, al norte del foro, trabajaban desde el siglo segundo lavanderos, tintoreros, comerciantes de pescado y vinateros. Más tarde, una parte del barrio fue ocupada por edificios del primer complejo episcopal.
El ayuntamiento ordenó dejar los muros y los recipientes donde se habían descubierto. La Casa Padellàs fue reconstruida sobre ellos, sostenida por pilares y vigas. Duran amplió las excavaciones hasta la plaza, pero durante la Guerra Civil hubo que volver a cubrir las zonas abiertas para que no amenazaran los edificios vecinos. En mil novecientos cuarenta y tres abrió en el palacio trasladado el Museo de Historia de Barcelona (MUHBA), y Duran se convirtió en su primer director.
El actual recorrido subterráneo, de unos cuatro mil metros cuadrados, transcurre entre restos que no fueron trasladados a salas de museo. Trasladaron la casa que se alza sobre ellos. Sus apoyos siguen hoy sobre aquellos muros romanos, por los que hubo que romper el hormigón ya terminado.
Información práctica
Mar–sáb 10:00–19:00, dom 10:00–20:00; cerrado los lunes y festivos; gratis los domingos después de las 15:00.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El barrio romano solo es accesible como parte de la visita al museo; planifíquelo por separado. En el exterior quedan la plaza y las fachadas del palacio.
