Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Gran ventana triple
- Piso superior
- Fachada del lado del Volga
La historia del lugar
En la lengua de tierra junto al Volga se alza una casa de piedra donde la ciudad comercial reunía antaño las noticias del mar y los acuerdos. Antes de que se construyera, los comerciantes se reunían aquí al aire libre, entre muelles, almacenes de harina y sal, y el lugar donde se contrataba a los estibadores. Arriba había espacios para las reuniones generales y el trabajo de los intermediarios; abajo se instalaron las oficinas y el restaurante. La fachada del Volga se reconoce por una ancha ventana formada por tres partes unidas.
El veintiuno de noviembre de mil novecientos diez, la sala superior de esta Bolsa se llenó de representantes de grandes empresas comerciales, administradores de compañías navieras, directores de bancos y médicos. Los reunieron por las pérdidas en el mar Caspio: una semana antes, una tormenta huracanada había hundido veintiún barcos en la Rada de los Doce Pies. Murieron doscientos ochenta y un miembros de las tripulaciones y estibadores.
La Rada de los Doce Pies era el nombre de un fondeadero marítimo lejos de Astracán. Los barcos de gran calado permanecían allí, y las mercancías se transbordaban a barcos fluviales del Volga de poco calado. Para los propietarios de los barcos reunidos en la sala de la Bolsa, eran vapores y cargamentos de los que dependían sus empresas. Para las tripulaciones y los estibadores, el transbordo proporcionaba un sustento. Durante la tormenta se rompió el cable telegráfico submarino. Incluso una línea en funcionamiento habría ayudado poco: primero había que llevar la telegrama en barco hasta el embarcadero flotante «Astrabad», donde se encontraba el aparato. Con aquel oleaje era imposible atracar allí.
La Bolsa se levantó en la lengua de tierra precisamente por esta cadena entre el mar y la ciudad. Ya antes de que apareciera el edificio, los comerciantes se reunían aquí al aire libre, junto a los muelles, los almacenes de harina y sal, y el lugar donde se contrataba a los estibadores. Aquí se enteraban antes que por los periódicos de la navegación, las capturas, los precios, los accidentes y las quiebras. En mil ochocientos setenta, los comerciantes fundaron la Sociedad de la Bolsa y, un año después, construyeron en este solar la primera casa con oficinas, salas de reuniones y una taberna. El actual edificio de piedra abrió en la primavera de mil novecientos diez. En el piso superior instalaron una sala común y las habitaciones de los intermediarios que formalizaban los acuerdos; un piso más abajo, oficinas y un restaurante.
Tras la catástrofe del Caspio, los comerciantes organizaron primero aquí una colecta de ayuda para los afectados. Después, el Comité de la Bolsa se ocupó de la causa por la que los barcos no pudieron llamar a los rescatistas a tiempo. En diciembre, en este edificio, armadores e industriales debatieron el dragado del canal marítimo, las balizas de navegación y la comunicación con la rada. En la primavera del año siguiente, el comité propuso instalar once estaciones de telégrafo sin hilos, como se llamaban entonces las radiocomunicaciones. Debían utilizarlas las compañías navieras, los pescadores y otros barcos.
El Departamento Postal y Telegráfico aceptó empezar con una estación en la rada. Se preveía transmitir los radiogramas a través de Petrovsk, la actual Majachkalá, y desde allí enviarlos por telégrafo ordinario a Astracán. El Comité de la Bolsa exigió una comunicación directa y se negó a ceder gratuitamente un local en el embarcadero flotante. A causa de esta disputa, la inauguración se retrasó un año. Los funcionarios tuvieron que negociar por separado con la compañía naviera «Cáucaso y Mercurio», propietaria del «Astrabad», y pagar su reconversión.
El doce de marzo de mil novecientos trece comenzó a funcionar la estación de radio de la rada. Durante la primera temporada de navegación transmitió y recibió dos mil setenta y siete radiogramas; junto con los mensajes privados se enviaban datos meteorológicos para los navegantes. El aparato no estaba en la Bolsa, sino muy abajo, en el delta, en el «Astrabad». Aquí se conserva la sala desde la que comenzó esta correspondencia con los departamentos: por el lado del Volga la señala una gran ventana triple, alargada horizontalmente. Desde mil novecientos sesenta y cuatro se registran matrimonios en la antigua Bolsa.
Información práctica
Accesible desde el exterior en cualquier momento; no se prevé acceso al interior y este depende del horario del Palacio de Matrimonios.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Para terminar basta con observar el exterior: el recorrido no prevé una entrada libre al edificio. Junto al agua puede hacer viento, así que elija un lugar donde el relato se oiga sin interferencias y no obstaculice el paso.
