Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La primera aula restaurada
- El pasillo de la escuela
- La puerta de salida
- El trazado de la valla
La historia del lugar
La guardería vecina fue demolida en mil novecientos setenta y seis, pero su límite se conservó en el antiguo seminario cristiano de formación de maestros. Ahora funciona aquí el Museo Nacional del Holocausto, cuya exposición permanente relata la persecución de los judíos en todo el territorio de los Países Bajos. En el interior se han reconstruido la primera aula y el paso hacia la salida, y el pasillo de la escuela con su puerta y el trazado de la valla baja mantienen en la memoria el desaparecido terreno de la guardería.
En la primavera de mil novecientos cuarenta y tres, Henriëtte Pimentel, una educadora judía y directora de la guardería vecina, pidió a Johan van Hulst que dejara jugar en el jardín de la escuela a los niños a su cargo. Pimentel buscaba una vía por la que se pudiera sacar a los niños hasta personas dispuestas a ocultarlos. Van Hulst, director de un seminario cristiano de formación de maestros, aceptó. Un mes después, cedió una de las aulas para la siesta.
Para entonces, los ocupantes alemanes retenían a familias judías en la Hollandsche Schouwburg, al otro lado de la calle, a la espera de ser enviadas a los campos. Separaban a los niños más pequeños de sus padres y los alojaban en la guardería situada en el terreno contiguo a la escuela. Pimentel la dirigía desde mil novecientos veintiséis; ahora, junto con el personal de la guardería y del teatro, borraba de las fichas de registro los nombres de los niños para quienes la resistencia encontraba escondites. Antes de la fuga, pedían el consentimiento de los padres, encerrados al otro lado de la calle.
Los jardines de la guardería y del seminario estaban separados por un seto y una valla baja. Los juegos y la siesta permitían trasladar a los niños al lado de la escuela sin dar explicaciones de más. Allí los escondían en un aula. El conserje de la escuela dejaba entrar a quienes venían a recoger a un niño, vigilaba la calle y daba la señal cuando se podía salir por la puerta principal. A los niños pequeños los sacaban en bolsas, cestas y sacos; los mayores salían acompañados. A veces esperaban al tranvía: el vagón ocultaba durante unos instantes lo que ocurría a los guardias de enfrente.
Van Hulst arriesgaba la escuela, que acababa de salvar del cierre. Tras la retirada de la subvención estatal, convenció a los padres de los alumnos para que pagaran su funcionamiento y al consejo de la iglesia para que garantizara los salarios de los docentes. El director casi no habló de los niños escondidos ni con sus colegas ni con su propia esposa.
Durante los exámenes estatales, la inspectora Gezina van der Molen oyó en la escuela el llanto de un bebé. Su tarea era comprobar el desarrollo de los exámenes, y un solo informe habría bastado para que descubrieran el escondite. Van der Molen ya participaba en la resistencia. No denunció a van Hulst, sino que implicó a sus ayudantes y empezó ella misma a sacar niños del seminario.
Por medio de la guardería y de varios itinerarios vinculados a ella, lograron sacar y esconder a unos seiscientos niños; muchos pasaron por esta escuela. Henriëtte Pimentel fue deportada y asesinada en Auschwitz el diecisiete de septiembre de mil novecientos cuarenta y tres. Johan van Hulst sobrevivió a la guerra y siguió dirigiendo el seminario.
Ahora, en su edificio se encuentra el Museo Nacional del Holocausto. La exposición permanente completa se inauguró aquí en marzo de dos mil veinticuatro y relata la persecución de los judíos en todo el territorio de los Países Bajos. Los arquitectos reconstruyeron la primera aula, el paso hacia la salida y el límite entre el antiguo patio escolar y la guardería. El jardín lleva el nombre de Henriëtte Pimentel. El propio edificio de la guardería fue demolido en mil novecientos setenta y seis; en el museo permanecen el trazado de la valla y el pasillo de la escuela con la puerta por la que sacaban a los niños.
Información práctica
Normalmente abre todos los días 10:00–17:00; en los festivos judíos y algunas fechas puede haber cierres u horarios reducidos. La exposición se recomienda a partir de 10 años.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La exposición requiere tiempo y concentración emocional; conviene planificar la entrada con antelación y no colocar justo después otra visita intensa a un museo. Haga pausas y no fotografíe a los visitantes en momentos de vivencia personal.
