Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Tres paneles cerámicos en el vestíbulo
- La cubierta dentada de la antigua sala de grano
- Las ventanas orientadas al norte de la sala de grano
- El agua abierta del Damrak
La historia del lugar
En el edificio de la Beurs van Berlage, los comerciantes cerraban en unas horas operaciones con mercancías, valores, divisas y cargamentos de barcos. Había salas propias para los distintos tipos de comercio; la cubierta dentada de la antigua sala de grano y las ventanas orientadas al norte proporcionaban una luz uniforme con la que se comparaban las muestras de grano. El comercio se fue de aquí, y ahora en estas dependencias se celebran conciertos, exposiciones, congresos y recepciones.
El nombre Damrak procede del agua. La palabra neerlandesa «rak» significa un tramo recto de un cauce: aquí el Amstel iba desde la presa hasta la bahía del IJ. En la Edad Media, era un puerto. Los barcos de mar descargaban junto al IJ, las embarcaciones pequeñas navegaban más cerca de la presa, y los comerciantes tenían cerca almacenes, oficinas y posadas. En el siglo diecinueve, el ayuntamiento rellenó la parte sur del cauce. La bolsa se alza sobre el antiguo lecho del río; el agua abierta solo se conservó más al norte.
Los propios comerciantes exigieron que se construyera aquí un nuevo edificio. La bolsa anterior se encontraba junto a la plaza Dam, aproximadamente en el lugar de los actuales grandes almacenes. Allí estaba oscuro, era estrecho y había corrientes de aire. En mil ochocientos ochenta y cuatro, la ciudad organizó un concurso internacional. Hendrik Petrus Berlage, un arquitecto que aspiraba a conseguir su primer gran encargo público, solo obtuvo el cuarto puesto. La ciudad no construyó ni el proyecto ganador ni los demás.
Doce años después, el encargo acabó en manos de Hendrik Petrus Berlage. Para él fue un avance profesional: hasta entonces había proyectado principalmente casas privadas y oficinas, y ahora recibió todo un bloque urbano en la vía principal entre la estación y la plaza Dam. La construcción comenzó en mil ochocientos noventa y ocho.
Los comerciantes necesitaban un lugar donde pudieran cerrar en unas horas operaciones con mercancías, valores, divisas y cargamentos de barcos. Sus ingresos dependían de aquellos encuentros. Hendrik Petrus Berlage dispuso salas separadas para los distintos tipos de comercio. En la sala de grano, los compradores frotaban las muestras entre los dedos y las evaluaban con una luz norte uniforme; las ventanas de la cubierta dentada estaban orientadas expresamente para esa comprobación.
Pero el propio Hendrik Petrus Berlage era socialista y consideraba el comercio bursátil una actividad temporal. Esperaba que, en el futuro, el edificio se convirtiera en un palacio del pueblo: una casa común para reuniones, arte y educación. El arquitecto incorporó ese futuro destino a la decoración incluso antes de que los comerciantes entraran.
Hendrik Petrus Berlage encargó al artista Jan Toorop, a quien se había confiado representar la historia del comercio, tres grandes paneles cerámicos: «El pasado», «El presente» y «El futuro». En ellos, el comercio aparecía como una etapa de la historia humana, a la que debía seguir una sociedad sin la antigua división en clases. Así, la gente acudía a la bolsa para ganar dinero, mientras que las paredes le comunicaban la desaparición del mundo en el que se sostenían sus ingresos.
Tras la inauguración del edificio en mil novecientos tres, los comerciantes recibieron el proyecto de Hendrik Petrus Berlage con recelo. Tres años después intentaron retirar del vestíbulo los paneles de Jan Toorop. El intento fracasó: las tres imágenes permanecieron en su lugar.
El comercio fue abandonando el edificio por partes. El mercado de valores superó rápidamente la sala que se le había asignado y, en mil novecientos trece, se trasladó a una bolsa independiente. La última en irse de aquí, en mil novecientos noventa y ocho, fue la plataforma de futuros agrícolas. Ahora, en el interior se celebran congresos, conciertos, exposiciones y recepciones, y la antigua Bolsa de los Comerciantes lleva el nombre del arquitecto: Beurs van Berlage. Los paneles que los comerciantes querían retirar siguen en el antiguo vestíbulo.
Información práctica
I amsterdam indica el horario del edificio Lun–Vie 08:30–17:30, pero el acceso público a las salas depende de los eventos, los arrendatarios y el calendario de actividades de la Beurs van Berlage.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La calle está abarrotada de peatones, tranvías y bicicletas; para escuchar, elija un lugar amplio junto al agua o la fachada. La visita a las dependencias de la bolsa depende de los eventos que se celebran en el interior.
