Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El reloj de la torre derecha
- El indicador del viento de la torre izquierda
- Los pasos navegables bajo las vías
- Los ferris detrás de la estación
La historia del lugar
La alta fachada de dos torres mira hacia Damrak y, detrás de ella, los trenes circulan a lo largo del antiguo puerto; al otro lado del edificio, los ferris parten hacia el río. La estación se levantó sobre tres islas artificiales formadas con tierra vertida en el agua, y la sostienen ocho mil seiscientos ochenta y siete pilotes. Antes se alzaba aquí sobre pilotes una hospedería municipal para los viajeros que llegaban por agua, a la que conducía un largo embarcadero. El reloj de la torre derecha marca el ritmo ferroviario, y el círculo de la izquierda muestra el viento sobre el IJ.
En mil ochocientos sesenta y cuatro, el ministro del Interior Johan Rudolph Thorbecke procuraba que los dispersos ferrocarriles de Ámsterdam confluyeran aquí, junto al río IJ. Era responsable de la red ferroviaria estatal y quería unir las líneas que llegaban a la ciudad desde distintos lados. Para ello se necesitaba una estación central de pasajeros y mercancías.
El solar elegido era entonces agua. Entre la ciudad y el IJ se extendía un puerto abierto, y aproximadamente en el lugar del actual Stationseiland se alzaba sobre pilotes la Nieuwe Stadsherberg. Los funcionarios de Ámsterdam la habían construido ya en el siglo diecisiete para los viajeros que llegaban después del cierre de las puertas de la ciudad. Un largo embarcadero conducía a la hospedería; allí pernoctaban los pasajeros de los barcos y se subastaban barcos.
La Cámara de Comercio de Ámsterdam, que representaba a comerciantes y armadores, exigía que la estación se construyera junto a Leidseplein, en tierra firme. Sus miembros vivían del puerto y temían que los terraplenes y las vías ocuparan el espacio necesario para los barcos. Thorbecke insistía en lo contrario: el transporte ferroviario y el acuático debían concentrarse junto al IJ, para que las mercancías pasaran de los barcos a los vagones cerca del puerto.
La disputa duró cinco años. En mil ochocientos sesenta y nueve, el ayuntamiento aceptó el plan del Gobierno. Durante las negociaciones redujeron la superficie del terraplén y dispusieron pasos navegables bajo las vías ferroviarias. La Nieuwe Stadsherberg fue demolida. Vertieron tierra en el fondo del puerto para formar tres islas y, después, los constructores hincaron ocho mil seiscientos ochenta y siete pilotes.
Thorbecke obtuvo la decisión que necesitaba, pero no llegó a ver la propia estación: murió diecisiete años antes de su inauguración. El arquitecto Pierre Cuypers dio forma a la disposición del lugar ya elegida. Los viajeros debían atravesar el alto cuerpo central y encontrarse ante Damrak, el camino hacia el casco antiguo. Por eso Cuypers dio a la entrada principal el aspecto de una puerta de la ciudad con dos torres. Las vías se extendieron tras la fachada, a lo largo del antiguo puerto, y unieron las antiguas direcciones terminales.
La estación se inauguró el quince de octubre de mil ochocientos ochenta y nueve. Solo de los billetes especiales que permitían visitar los andenes se vendieron unos catorce mil. Los temores de los comerciantes se cumplieron solo a medias. El puerto siguió creciendo más al este, donde las cargas de los barcos sí se transbordaban a vagones ferroviarios. Pero la vista abierta desde la ciudad hacia el IJ desapareció tras el largo edificio y las vías.
Ahora se hacen transbordos entre trenes, metro, tranvías, autobuses y ferris precisamente porque Thorbecke eligió el límite entre el casco antiguo y el puerto. En la torre derecha de la fachada, Cuypers colocó un reloj para el horario ferroviario. La esfera redonda de la torre izquierda indica la dirección del viento. Detrás de las torres pasan los trenes y, al otro lado de la estación, parten ferris a través del IJ.
Información práctica
La estación está abierta las veinticuatro horas; la sala de espera y las taquillas funcionan según el horario de los operadores de transporte.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Puede escuchar el relato desde el exterior, sin entrar en los andenes. Junto a la fachada principal hay mucha gente: aléjese de las entradas, los carriles bici y las vías del tranvía.
