Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arco de ladrillo
- Puertas de madera
- Aspilleras
- Fábrica de ladrillo
La historia del lugar
El arco de ladrillo con puertas de madera sirvió en otro tiempo como acceso trasero al patio cercado de la residencia episcopal. Tras las aspilleras se encontraban las dependencias, la cancillería, la casa judicial, las reservas de pan, las bodegas, la cocina y las caballerizas: desde aquí se administraban los asuntos de una gran eparquía y de su hacienda. La torre no pertenecía a las murallas de la fortaleza de Iván IV el Terrible; su nombre conservó el recuerdo de la derribada iglesia de Paraskeva y de la calle Pyátnitskaya, que llevaba desde aquí hasta el templo.
Estas murallas comenzaron a levantarse durante una hambruna. En mil seiscientos setenta y uno, la cosecha de grano en el distrito de Vólogda casi fracasó. El arzobispo Simón, que dirigía la eparquía y disponía de las reservas de la Casa Episcopal, escribió a otros obispos que las madres arrojaban a sus hijos al río y que el hospicio se había llenado de cuerpos de personas muertas de hambre.
Simón abrió los graneros episcopales. A los necesitados les vendían el grano más barato, y a quienes podían trabajar los llamaron para levantar la cerca de piedra del recinto. Los constructores no recibían dinero: les pagaban con pan. Más tarde, Simón explicó que así había podido arreglárselas con una tesorería pequeña y dar sustento a la gente. Los documentos no conservaron sus nombres ni sus testimonios, por lo que se desconoce cómo valoraban los propios trabajadores esa forma de pago. El resultado sí se conoce: recibieron pan y, para mil seiscientos setenta y cinco, alrededor de la residencia episcopal se alzaban murallas con torres.
Esta obra de albañilería no pertenece a las murallas de la fortaleza de Iván IV el Terrible. Simón construyó una cerca independiente dentro de su territorio. Tras las aspilleras se encontraban las dependencias episcopales, la cancillería, la casa judicial, los graneros, las bodegas, la panadería, la cocina y las caballerizas. Desde aquí se administraban una gran eparquía y su hacienda; la Torre Pyátnitskaya servía como acceso trasero al recinto. Un inventario de mil setecientos uno menciona bajo ella puertas de madera de dos hojas y, sobre ellas, un icono de la Madre de Dios de Vladímir.
El nombre de la torre llegó desde fuera. Cerca se alzaba una iglesia parroquial de la mártir cristiana Paraskeva, cuyo nombre griego significa «viernes». Desde las puertas hasta la iglesia iba la calle Pyátnitskaya, la actual calle Maltseva. La iglesia ya no existe, pero su nombre permaneció en la torre.
En el siglo diecinueve, el paso fue tapiado con ladrillo. Durante la restauración, terminada en dos mil veinticuatro, se abrió el arco y se instalaron en él puertas de madera según modelos de finales del siglo diecisiete. Las abren durante eventos multitudinarios. El ladrillo alrededor del paso pertenece a aquella misma cerca por cuya construcción se entregaba pan a los habitantes hambrientos de Vólogda.
Información práctica
La inspección exterior está disponible desde las calles de la ciudad. El conjunto está cerrado por restauración; el paso con puerta de la Torre Pyátnitskaya se abre solo para determinados eventos multitudinarios.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe la torre desde los pasos permitidos y no se acerque a las excavaciones, los cimientos ni los vallados de obra. Los hallazgos arqueológicos no están en la calle, sino en los depósitos del museo.
