Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Las dos torres
- La nave lateral
- La copia de la imagen de la Virgen de Guadalupe
- La placa con el nombre de Maximiliano
La historia del lugar
Las dos torres puntiagudas de la Votivkirche se alzan en el lugar del antiguo glasis, la franja sin construir ante las fortificaciones de Viena. Mientras se levantaba la iglesia, las murallas aún ceñían la vieja Viena, y este extremo de la defensa pronto pasó a formar parte de la nueva ciudad. A la iglesia se le asignó el papel de santuario común para los súbditos de la monarquía multinacional, por eso recibió torres de casi cien metros. En el interior querían reunir un panteón de austríacos eminentes, pero nunca lograron elegir héroes comunes.
El dieciocho de febrero de mil ochocientos cincuenta y tres, el emperador de Austria Francisco José I, de veintidós años, se detuvo en el Bastión de Carintia y se inclinó sobre el parapeto para seguir los ejercicios de los soldados. János Libényi se acercó sigilosamente por detrás y le clavó un cuchillo en el cuello. La hoja resbaló por el alto cuello del uniforme militar. El emperador resultó herido, pero permaneció en pie.
Libényi se ganaba la vida cosiendo. Durante la Revolución húngara de mil ochocientos cuarenta y ocho a mil ochocientos cuarenta y nueve, cosió uniformes para los insurgentes, derrotados por el ejército de Francisco José I, y después se trasladó a Viena. No se ha establecido con certeza qué fue exactamente lo que le llevó a intentar el asesinato; la venganza por la derrota de Hungría se considera una explicación probable. No tuvo tiempo de asestar un segundo golpe. El ayudante de campo imperial Maximilian O’Donnell lo rechazó con su sable, y el antiguo carnicero Josef Ettenreich, que se encontraba cerca, ayudó a reducir al atacante. Libényi fue condenado a muerte y ahorcado ocho días después. Ambos salvadores fueron condecorados, y Ettenreich fue elevado a la nobleza hereditaria.
Esta escena no se desarrolló aquí. El Bastión de Carintia se alzaba junto a la actual Ópera Estatal de Viena; la Votivkirche aún no existía. La iglesia surgió gracias al hermano menor de Francisco José I, el archiduque Fernando Maximiliano. Propuso convertir la salvación del emperador en el cumplimiento de un voto e invitó a los habitantes de toda la monarquía a pagar una iglesia como muestra de gratitud. De ahí procede su nombre: Votivkirche significa una iglesia construida como ofrenda votiva. El periódico Wiener Zeitung publicaba a diario los nombres de los donantes, y la mayor parte del dinero llegó de la propia Viena.
Al principio se consideró para la iglesia un solar cerca del Belvedere, pero el comité de construcción lo juzgó demasiado alejado. Al ganador del concurso internacional, el arquitecto Heinrich von Ferstel, de veintiséis años, se le permitió elegir otro emplazamiento. Señaló el glasis vacío ante Schottentor: una franja abierta junto a las fortificaciones de la ciudad. Por eso la iglesia se alza aquí, y no donde Libényi atacó al emperador.
Francisco José I colocó la primera piedra en mil ochocientos cincuenta y seis. Las murallas de la ciudad todavía rodeaban la vieja Viena; el emperador no firmó la orden de derribarlas hasta el año siguiente. La Votivkirche comenzó a construirse antes que la Ringstraße, y el futuro bulevar se trazó junto a una iglesia que ya estaba elevándose. Las dos torres, de casi cien metros de altura, estaban destinadas a una iglesia llamada «catedral de los pueblos»: se quería ofrecer un santuario común a los súbditos de la monarquía multinacional y crear un panteón de austríacos eminentes. Se renunció al panteón: no fue posible acordar a quiénes considerar exactamente héroes comunes.
Fernando Maximiliano tampoco llegó a ver terminada la construcción. Aceptó la corona de México y, en mil ochocientos sesenta y siete, los adversarios de su régimen lo capturaron y fusilaron. La Votivkirche fue consagrada doce años después, el día de las bodas de plata del salvado Francisco José I y de la emperatriz Isabel de Baviera.
En la nave lateral hay una copia de la imagen mexicana de la Virgen de Guadalupe. Maximiliano quiso instalar aquí un altar bien iluminado dedicado a ella, pero su voluntad no se cumplió hasta mil novecientos cincuenta y cuatro. Junto a la imagen cuelga una placa con el nombre del hombre que empezó a reunir dinero para una iglesia de agradecimiento por su hermano y murió antes de que las dos torres quedaran terminadas sobre el glasis.
Información práctica
Consulta los horarios actuales de la iglesia, el museo y los oficios antes de entrar
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La historia se escucha desde la plaza frente a la iglesia. Para visitar el interior, consulta el acceso por separado y no entres durante un oficio como si fuera una visita turística.
