Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cámara de ladrillo
- Tejado inclinado
- Pórtico
- Sala ceremonial
La historia del lugar
El empinado pórtico conduce al solitario cuerpo de ladrillo que sobrevivió a el gran complejo palaciego principesco del Kremlin. Antaño, junto al Volga se extendían los edificios residenciales, y unos pasadizos los unían con la catedral y la iglesia doméstica. Arriba se encontraba la sala donde se celebraban recepciones, banquetes y reuniones con los allegados más cercanos del príncipe. El tejado tardío cambió la silueta del edificio, y ahora sus estancias están ocupadas por una exposición museística.
En mil cuatrocientos sesenta y dos, Andréi Vasílievich Bolshói, de quince años, recibió de su padre Úglich, Zvenígorod, Bezhétskaya Verj y varios distritos. Esta heredad se llamaba apanage. El príncipe recaudaba de ella sus ingresos, mantenía a sus propios boyardos, escribanos, servidores y tropas, pero, en virtud de un acuerdo, reconocía la primacía de su hermano, el gran príncipe de Moscú Iván III, y debía participar en sus campañas.
Hacia mil cuatrocientos ochenta y dos, Andréi mandó construir un gran palacio en el Kremlin de Úglich. Los edificios residenciales se extendían a lo largo del Volga, y unos pasadizos los unían con la catedral y la iglesia doméstica. De todo el conjunto solo se ha conservado una Cámara de los príncipes apanagistas de Úglich, de ladrillo. Su planta superior estaba ocupada por el vestíbulo principesco, una sala ceremonial para recepciones, banquetes y reuniones con sus allegados. Frente a la entrada se encontraba una imagen del Salvador no hecho por mano humana, y debajo de ella estaba reservado el lugar del príncipe. Aquí Andréi resolvía los asuntos de su apanage y recibía a quienes le servían personalmente.
Este orden se sostenía en acuerdos entre los hermanos. Iván III exigía de Andréi fidelidad y ayuda militar; Andréi quería conservar las tierras que había heredado y su propia corte. En mil cuatrocientos noventa y uno, el príncipe de Úglich no envió voivodas a una campaña en ayuda de un aliado de Moscú. La crónica oficial lo calificó de traición. Los historiadores contemporáneos son más cautos: no hay pruebas de que Andréi preparase una rebelión contra su hermano, y su arresto pudo ser una represión preventiva contra un posible rival.
Iván III llamó a su hermano a Moscú y, el veinte de septiembre, ordenó encarcelarlo en el Patio del Tesoro. Al mismo tiempo, en Úglich apresaron a los hijos de Andréi, Iván y Dmitri, herederos del apanage. Dos años después, Andréi murió encarcelado. Sus hijos fueron trasladados a una prisión monástica cerca de Vólogda. Iván pasó allí unos treinta años y murió encadenado; a Dmitri le permitieron quitarse las cadenas solo en mil quinientos cuarenta. Iván III anexionó las tierras de Andréi a sus posesiones y empezó a enviar a Úglich administradores designados.
Los edificios residenciales de madera del palacio desaparecieron, y tras la Época de las Turbulencias solo sobrevivió la cámara ceremonial. El pórtico actual y el tejado inclinado aparecieron durante la reconstrucción de mil ochocientos noventa a mil ochocientos noventa y dos. Entonces abrió aquí el Museo de Antigüedades de Úglich; sus exposiciones siguen ocupando el edificio. Detrás del solitario cuerpo de ladrillo ya no quedan aposentos principescos, iglesia doméstica ni pasadizos. Queda la sala desde la que Andréi Bolshói gobernaba el apanage destinado a sus hijos.
Información práctica
El objeto museístico abre a las 09:00; la hora exacta de cierre en verano debe comprobarse el día de la visita.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.En el interior hay escaleras históricas y plantas museísticas; valore de antemano si esta subida es adecuada para los participantes en el paseo.
