Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Andén
- Vías de tren
- Letrero de la estación
- Subida a la colina
La historia del lugar
El andén de aquí se encuentra al pie de la colina, en la línea suburbana entre la ciudad de Túnez, La Goleta y La Marsa. Se instaló cuando el ferrocarril se convirtió a la tracción eléctrica y se acercó a la costa. Antes, las vías pasaban al oeste de Cartago y no llegaban a este lugar. El letrero de la estación no recuerda el ferrocarril, sino la colina con el mausoleo de un erudito sufí, alrededor del cual creció el asentamiento.
Edward Pickering no tuvo esta estación. En mil ochocientos setenta y uno, el empresario inglés obtuvo del gobernante tunecino permiso para tender un ferrocarril desde la ciudad de Túnez hasta el puerto de La Goleta. Pickering esperaba recuperar el dinero invertido cobrando por pasajeros y mercancías. Para ello, era necesario abrir el servicio cuanto antes.
Los constructores tendieron la mayor parte del trayecto directamente sobre una carretera ya existente. Los ligeros raíles de hierro comenzaron a deformarse casi de inmediato. Pero la obra se terminó en unos pocos meses. El propio Pickering no llegó a la inauguración solemne: en julio de mil ochocientos setenta y dos, un tribunal de Londres lo declaró en quiebra. Cuando en agosto el primer tren ceremonial llevó al gobernante tunecino, el hombre que había emprendido el ferrocarril para ganar dinero ya había perdido la empresa.
Una nueva compañía inglesa continuó las obras y, dos años después, prolongó los raíles desde La Goleta hasta La Marsa. Este ramal temprano pasaba al oeste de Cartago y evitaba la actual estación. Había pocos trenes, y no bastaban los pasajeros ni las mercancías; los propietarios no obtenían beneficios. En mil ochocientos ochenta vendieron el ferrocarril deficitario a la compañía naviera italiana Compañía Naviera Raffaele Rubattino. Después, los propietarios volvieron a cambiar.
El lugar actual entró en esta historia en mil novecientos ocho. La Compañía de Tranvías de Túnez sustituyó la tracción de vapor por la eléctrica, acercó el trazado a la costa y añadió paradas. Sidi Bou Said entró en el nuevo esquema. Así, la empresa fallida de Pickering se convirtió en la línea Túnez–La Goleta–La Marsa (TGM), llamada aquí por sus iniciales francesas: «TGM». El andén se instaló al pie de la colina, desde donde la carretera sube a la parte antigua del pueblo.
El nombre de la estación era entonces muy reciente. Hasta mil ochocientos noventa y tres, la colina se llamaba Djebel el-Manar, la Montaña del Faro. En el siglo decimotercero, el erudito sufí Abu Sa'id Khalaf ibn Yahya al-Tamimi al-Baji la eligió para rezar y enseñar. «Sidi» es un tratamiento respetuoso para un maestro espiritual. Tras la muerte de Abu Sa'id en mil doscientos treinta y uno, se construyó su mausoleo en la cima, y alrededor del lugar de peregrinación fue creciendo poco a poco un asentamiento. Cuando aquí se creó un municipio, recibió oficialmente el nombre de Sidi Bou Said.
Por eso, el letrero de la estación no señala a un ferroviario. Conduce desde las vías cuesta arriba, hasta la tumba de un hombre cuyo nombre recibió el asentamiento solo quince años antes de la reconversión de la línea. El andén corresponde al trazado de mil novecientos ocho; su nombre, a la colina, al mausoleo y al maestro enterrado sobre las vías.
Información práctica
Estación abierta de una línea suburbana en funcionamiento. Los horarios cambian según la temporada; el conjunto de datos oficial y el horario de invierno de Transtu se comprobaron el 2026-06-29, pero conviene verificar los servicios el día del viaje.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No bajes a las vías ni te detengas en el flujo de pasajeros; resulta cómodo escuchar el relato apartado del borde del andén.
