Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Muros exteriores sin aberturas
- Torres angulares
- Patio interior cerrado
- Antiguos locales comerciales orientados hacia el interior
La historia del lugar
En mil setecientos uno, los comerciantes de Tobolsk lograron que los dirigentes de la ciudad —los voivodas Mijaíl Cherkaski y Piotr Cherkaski— apoyaran su petición. Los comerciantes necesitaban un nuevo Gostiny Dvor de piedra. Entonces se llamaba huéspedes a los comerciantes llegados de fuera: en el patio alquilaban habitaciones y tiendas, almacenaban mercancías, cerraban tratos y pasaban por la aduana.
Los comerciantes pidieron construirlo en la parte baja de Tobolsk, junto al antiguo mercado y al embarcadero del Irtish. Allí llegaban las embarcaciones con carga; resultaba incómodo subir las mercancías a la ciudad alta. Los Cherkaski explicaron a Moscú que el comercio junto al embarcadero daría un mayor volumen de negocio y que el tesoro recibiría más ingresos aduaneros.
Al principio, el Prikaz Siberiano —la institución moscovita que administraba los asuntos de Siberia— aceptó. En agosto de mil setecientos uno, desde Moscú ordenaron levantar junto al Irtish tiendas de ladrillo, hileras comerciales y una casa de pesaje, y proteger las cubiertas del fuego con tejas o césped.
Un año después, el prikaz anuló su propia decisión. Los documentos no explican por qué. Ahora exigían construir el patio arriba, junto al Kremlin de Tobolsk, y hacerlo de modo que el edificio pudiera sustituir una parte de la muralla urbana. La comodidad de los comerciantes cedió ante otro cálculo: las mercancías de las caravanas debían quedar encerradas tras muros de piedra y protegidas del fuego.
Esta orden la ejecutó el arquitecto de Tobolsk Semión Remezov. Rodeó el patio de muros exteriores sin aberturas y levantó torres en las esquinas. Sesenta y siete tiendas y veintisiete sótanos se abrían hacia el interior. Sobre una de las puertas estaba la aduana; sobre otra, una capilla. El complejo comercial acabó pareciéndose a una fortaleza independiente.
Los comerciantes tenían razón en lo principal. Siguieron comerciando en tiendas de madera del arrabal bajo, adonde no era necesario arrastrar las mercancías desde el embarcadero hasta la orilla alta. Hacia mediados del siglo dieciocho, el patio construido para ellos ya caía en desuso. El gobernador Fiódor Soimónov encontró las antiguas tiendas ocupadas por un tribunal, una comisión oficial y cincuenta presos, y los sótanos inundados. Tras la reparación, los locales volvieron a alquilarse a comerciantes llegados de fuera; sin embargo, hacia la década de mil setecientos sesenta el edificio perdió definitivamente su papel de principal lugar de comercio. En él alojaron oficinas, una farmacia, la tesorería y un archivo.
Hoy, dentro se encuentran el Museo del Emprendimiento Siberiano, tiendas de recuerdos, un café y un pequeño hotel. Pero todos los antiguos locales comerciales siguen orientados hacia el patio cerrado, mientras que al exterior dan los muros y las torres angulares. La piedra conservó la decisión del prikaz moscovita; el comercio urbano que defendían los comerciantes nunca llegó a subir hasta aquí.
Información práctica
El patio y la visita exterior están disponibles independientemente de la entrada al museo. En verano, el Museo del Emprendimiento Siberiano abre de 10:00–19:00; la taquilla cierra 30 minutos antes.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Recorra los lados accesibles del edificio: su carácter defensivo se aprecia mejor desde fuera, y el acceso al interior depende del funcionamiento de los espacios que alberga.
