Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de la casa n.º 25
- Callejones estrechos
- Patios pequeños
- Casas junto a la fábrica de la fortaleza
La historia del lugar
Ano Poli significa Ciudad Alta. Aquí las calles suben por la ladera, rodean patios y se abren en estrechos pasajes entre las casas. El gran incendio de mil novecientos diecisiete destruyó dos tercios de Tesalónica, pero el fuego no alcanzó la mayor parte de este barrio. Mientras los urbanistas trazaban nuevas calles abajo, en la ladera superior se conservaron los antiguos callejones y los límites de las parcelas.
Hasta mil novecientos doce, Ano Poli era un barrio residencial predominantemente musulmán. Tras la guerra, el acuerdo de intercambio de poblaciones dividió a las personas por religión: los ortodoxos de Turquía eran trasladados a Grecia y los musulmanes de Grecia, a Turquía. Las casas vacías de la ladera se convirtieron en viviendas para refugiados de Asia Menor.
Entre ellos estaba una niña, Lukia Pistikidou, de Bursa. Su madre trataba de conseguir un techo para la familia y, el primer día, fue a la administración de reasentamiento. Les asignaron media habitación en una antigua escuela otomana de la calle Theofilou. La otra mitad ya la ocupaba una familia de cuatro personas. Entre ambas familias colgaron mantas y sábanas.
La madre de Lukia cobró algunos bonos más, compró tablas y levantó un tabique de unos dos metros de altura. Una de las ventanas fue transformada en fregadero; el agua se condujo al exterior, al patio. Cocinaban en un brasero. Las dos puertas de la antigua aula permitían que cada familia entrara por separado. Así, una habitación escolar se convirtió en dos viviendas para personas que ya no tenían adónde ir.
La misma labor se llevaba a cabo por todo Ano Poli. Las grandes casas otomanas se dividían entre varias familias, los patios se compartimentaban y se edificaban los pequeños trozos de tierra libres. Algunas parcelas quedaban con menos de cuarenta metros cuadrados. Los refugiados construían casas de madera, barro, cañas y piedra de edificios antiguos; junto a las murallas de la ciudad adosaban viviendas directamente a la fábrica. Las llamaban kastroplykta: casas apretadas contra la fortaleza. Los nuevos habitantes adaptaban cada habitación y escalera a los callejones ya existentes y al terreno escarpado.
La antigua escuela se conserva en la calle Theofilou, en el número veinticinco. En los recuerdos de Lukia Pistikidou tiene otra dirección: Theofilou, veintisiete. Fue precisamente tras esa fachada donde su madre asignó entonces a la familia la mitad de un aula.
Información práctica
Barrio residencial abierto; es mejor recorrerlo con luz diurna o al atardecer temprano, porque las escaleras y las pendientes son irregulares.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un barrio residencial, no un recinto museístico: no entre en patios ni portales sin invitación y no fotografíe a los residentes en primer plano. En las pendientes, elija escaleras y callejones según el estado del pavimento, no solo por la línea más corta del mapa.
