Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Bloques de piedra de la línea de costa
- El contorno del promontorio reconstruido
- La Ópera de Sídney en el promontorio opuesto
La historia del lugar
El nombre «reserva» es convencional aquí: Reserva Barangaroo es un parque urbano junto al agua. Su promontorio rocoso parece antiguo, aunque todavía a comienzos de este siglo había en este lugar una explanada plana de hormigón del puerto de carga. La costa anterior fue destruida por partes: en el siglo diecinueve se rellenaron calas, más tarde se abrió una carretera y, en la década de mil novecientos sesenta, se instaló una terminal de contenedores. Para el nuevo parque, los proyectistas reconstruyeron el contorno del promontorio a partir de mapas e imágenes de mil ochocientos treinta y seis. La costa se ensambló con diez mil bloques de arenisca de Sídney, extraída principalmente aquí mismo, y el parque abrió en dos mil quince.
El nombre de este promontorio reconstruido también es nuevo. En dos mil seis fue elegido en un concurso de toda la ciudad. Barangaroo era una mujer del pueblo Cammeraygal, cuya tierra se encontraba en la ribera norte de la Cala de Sídney. Esta misma costa pertenece a la tierra Gadigal, por lo que el nombre no debe tomarse por el antiguo nombre de este promontorio en concreto.
Cuando apareció la colonia británica, Barangaroo tenía unos cuarenta años. Vivía de la pesca y alimentaba a su familia: salía al puerto en una canoa de corteza, fabricaba sedales y anzuelos con conchas. Era su oficio, su fuente de sustento y su posición entre los suyos. Durante la epidemia de viruela de mil setecientos ochenta y nueve, Barangaroo sobrevivió a su primer marido y a dos hijos. Su segundo marido fue Bennelong, un joven del pueblo indígena Wangal. Por orden del gobernador Arthur Phillip, los soldados lo secuestraron para aprender la lengua de los habitantes locales y obtener un mediador para las negociaciones. Bennelong escapó del cautiverio, pero más tarde decidió reunirse con los colonos. Ellos le daban de comer, le recortaban la barba y lo invitaban a ver al gobernador.
Barangaroo procuraba que él se mantuviera alejado del asentamiento. Cuando los británicos le pusieron una falda europea y se rieron, ella se la quitó. Rechazó el vino que le ofrecieron. Barangaroo persuadía a la joven intérprete Boorong, que vivía entre los colonos, para que regresara con los suyos.
En el otoño de mil setecientos noventa, Bennelong volvió a aceptar ir a ver al gobernador. Barangaroo intentó detenerlo y, cuando él se dispuso a marcharse de todos modos, agarró la lanza de pesca de Bennelong y la rompió contra las rocas. Bennelong fue al encuentro. Poco después, los funcionarios coloniales le construyeron una casa de ladrillo en el promontorio oriental de la cala: así esperaban mantener a su mediador cerca del asentamiento. Con el tiempo, Barangaroo también empezó a acudir a aquella casa, aunque no adoptó el modo de vida que le ofrecían.
Aquel promontorio oriental se llama ahora Bennelong Point; allí se alza la Ópera de Sídney. Al promontorio occidental reconstruido le dieron el nombre de la mujer que rompió su lanza al intentar impedir que su marido fuera allí. La costa de piedra de Barangaroo ha sido ensamblada de nuevo, y los dos nombres siguen frente a frente a través del agua.
Información práctica
Parque exterior abierto las veinticuatro horas; los eventos, las obras junto al agua y la gestión de multitudes pueden modificar los accesos.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Acérquese al agua tanto como permita el camino abierto y compare el borde irregular con las líneas rectas de la ciudad detrás.
